Lo que uno encuentra previo a ingresar al edificio municipal son sus calles empedradas y, una vez esta dentro, siente un clima y cultura organizacional agradable, una alcaldía de puertas y despachos abiertos, por lo tanto, no se ve público esperando horas y horas hasta que el personaje se digne a recibirlos. También, se observan en las paredes de cada piso cuadros enmarcados en madera con cada uno de los valores (trabajo, responsabilidad, prudencia, laboriosidad, honestidad…).
En este municipio si se cumple esta máxima: existe un horario de trabajo, pero al público se le atiende en cualquier momento. De igual forma, esto lo confirman las personas que uno aborda en la calle, cuando manifiestan que este alcalde ha sabido ser equilibrado en el manejo de lo relacionado con empleo, especialmente desde que se inició la explotación de petróleo donde se ha llegado a consensos importantes con la comunidad, y aún más fervor tienen por encontrarse en el tercer lugar en desempeño fiscal, de conformidad con la reciente medición de la contraloría. No contento con ello, el auditorio de los concejales se encuentra al lado del despacho del Alcalde con un mensaje claro: “El Concejo Municipal de frente con la Comunidad”. Al intervenir en el recinto, la imagen percibida de los Concejales, fue su compromiso, diálogo serio y responsable con Paicol; congruente con su slogan.

