Columna publicada en el Diario la Nación el 19 de agosto de 2026
Con las cifras entregadas por
el presidente de la república, en la que se requiere alrededor de 30 billones
de pesos para la reconstrucción de los lugares afectados por el terremoto de
mayor intensidad ocurrido en los últimos tiempos en nuestro país; la pregunta
fundamental es ¿cómo vamos a lograr la recuperación económica de las zonas más
afectadas por la tragedia?. El punto fundamental o de coyuntura lo constituye
el debate generado por el monto del presupuesto que debe aprobarse anualmente
el congreso (2027) y que fuera devuelto para su revisión al gobierno entrante
por solicitud del mismo por considerarse no ajustado a la realidad, estar
desfinanciado y no responder al contexto actual. El hecho de efectuar su
devolución, constituiría la posibilidad de proyectar e incorporar los
principales proyectos requeridos en el proceso de elaboración del nuevo plan
nacional de desarrollo que se inicia próximamente, y con el cual, el gobierno cuente
dentro su carta de navegación, las bases para hacer posible la patria milagro.
Frente a lo anterior, se requiere que todos los debates que se promuevan, iniciativas y proyectos de país o un nuevo país (fuerzas vivas y/o actores sociales), puedan lograr un consenso, como nunca antes, libre de toda individualidad o egoísmos de cualquier naturaleza y se construya esta agenda, no solo para los 4 años del actual gobierno, sino que, con los proyectos de visión de los próximos 20 años, los gobernantes de turno, los sigan ejecutando. Digamos que esta catástrofe, a la buena o la brava, o mejor, a las malas; constituye una oportunidad para definir, construir y aplicar esa agenda de país que abarque por lo menos cuatro periodos de gobierno adicionales. Eso ha sido imposible de lograr. Ni siquiera, cuando estuvo el frente nacional.
Valiosa oportunidad, para que quede incorporado como prioridad, la continuación de la política de catastro multipropósito, la cual apenas ha cubierto el 40% del territorio nacional (rural) según cifras del IGAC. Que sin excepción, todos los predios tributen como se debe. Es decir, un fuerte trabajo en la definición de la valorización de predios. En especial, de todas las ciudades en el uso del suelo. No podemos seguir, por ejemplo, como el caso de Neiva, en el cual hemos perdido un valioso tiempo con ese problema jurídico que nos dejó la administración pasada y que todavía no se define en el contencioso administrativo.
Por otro lado, aprovechar iniciativas como las del diálogo liderada por Caracol Radio y Prisa Media que unió a universidades, gremios y centros de pensamiento que recogió más de 1.200 propuestas prácticas orientadas al desarrollo futuro del país y fueron entregadas hace unos días al nuevo gobierno. Así mismo, Colombia 2050 que es una apuesta excepcional de diálogo, que reúne sesenta y cinco autores de tradiciones políticas, académicas y profesionales diversas para pensar en el país que queremos construir. También, las propuestas denominadas “De cara al 2050" coordinado por la exministra Cecilia López Montaño a través de la fundación CiSoe, la cual reunió a 24 autores para proponer políticas de Estado urgentes en economía, demografía, educación y cambio climático. Por su puesto, hay más propuestas.

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