Columna publicada en el Diario La Nación el 1 de julio de 2026
La propuesta del nuevo gobierno,
denominada patria milagro, puede ser analizada bajo el prisma de las
propiedades esenciales de la gobernanza pública definidas por Luis F. Aguilar
Villanueva (2022), no como una figura estática, sino como una acción directiva
regulada que debe poseer las siguientes cualidades específicas para ser
efectiva y legítima: Como primero, la gobernanza constituye una acción
intencional que establece la orientación de la sociedad y sus valores
fundamentales. En el programa de gobierno del presidente electo, se refleja
esta propiedad al proponer el milagro de los nunca, definiendo un futuro basado
en la integridad y una mayoría moral y política para detener la captura del
Estado. Esta intencionalidad busca resolver el problema de la ambigüedad
mediante la adopción del patriotismo constitucional, donde la Constitución es
fundamental en el consenso central de la República.
Como segundo, gobernar es una
acción causal y una actividad performativa que debe producir resultados
tangibles y no quedarse en discursos o promesas. En consecuencia, el compromiso
del nuevo gobierno de entregar resultados en sus primeros 100 días y la
erradicación de la mala gerencia en entidades del Estado se alinean con esta
propiedad. En este sentido, la gobernanza exige un conocimiento de las
relaciones causa-efecto. Por ello, las propuestas técnicas como el ajuste
fiscal para reducir el tamaño del Estado en una cuarta parte buscan enfrentar
la ineficiencia mediante la causalidad probada.
En tercer lugar, la gobernanza es
una acción social que busca la aceptación ciudadana de las normas mediante
argumentos concertados y no solo por coacción. Es aquí, donde toma fuerza la
decisión de gobernar con total independencia de los partidos tradicionales y
sin componendas políticas por parte del nuevo gobierno, lo cual es una acción
estratégica. Esta propiedad estratégica, implica considerar la conducta de
aliados y opositores para movilizar recursos. Al priorizar a los ciudadanos que
nunca han sido tenidos en cuenta o vistos, el gobierno busca construir
confiabilidad social y representatividad, evitando la desconfianza que el autor
identifica como el problema de la incredibilidad.
Como cuarto, la gobernanza es
también una acción gerencial que exige eficiencia, eficacia y rendición de
cuentas en la administración de recursos. Por lo tanto, lo propuesto por el
nuevo gobierno en el plan de choque de eficiencia radical y la eliminación de la
nómina paralela, son aplicaciones directas de esta capacidad directiva.
También, la propuesta es multidimensional, pues abarca lo institucional
(equilibrio de poderes), lo financiero (estabilización de la deuda) y lo
político (interlocución directa con la sociedad), dimensiones que forman parte
de los pilares de la acción de gobierno.
En virtud de lo anterior, la
propuesta del nuevo gobierno encaja rigurosamente en el modelo del profesor
Aguilar, al transitar hacia una gobernanza de calidad cognitiva y ejecutiva. Es
decir, que su fin será el respeto al ordenamiento normativo y estará enfocado
en la efectividad causal. En otras palabras, un gobierno centrado en su sistema
directivo para que toda decisión sea agente detonante de un bienestar social
verificable.

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