Estudio de caso
en la Institución Educativa Luis Ignacio Andrade de la ciudad de Neiva,
Departamento del Huila, Colombia
Obert
Alejandro Ortíz Rodríguez
Escuela Superior de Administración
Pública – ESAP, Facultad de Posgrados. Maestría en Administración Pública,
Bogotá D.C., Colombia. Email:
alejandrortizr@gmail.com
RESUMEN
Se realizó un análisis
sobre la gestión institucional y la convivencia escolar en la Institución
Educativa Luis Ignacio Andrade de la Ciudad de Neiva,
perteneciente a las instituciones educativas oficiales del municipio y
orientadas por la Secretaría de Educación Municipal; como resultado de las encuestas
efectuadas a los docentes, padres de familia y estudiantes sobre la incidencia
y efectividad en la gestión institucional y manejo de la convivencia escolar
(violencia escolar), como estudio de
caso, de conformidad con la ley 1620 de 2013 (que busca fortalecer el sistema
nacional de la convivencia escolar y el ejercicio de los Derechos Humanos,
Sexuales y Reproductivos) y el Decreto Reglamentario 1695 de 2013 en los
Establecimiento educativos. Esta indagación permitió evidenciar las falencias,
oportunidades, debilidades y amenazas en cuanto la gestión o liderazgo adelantado
por los servidores públicos responsables de la Institución Educativa en cuanto
a la gestión institucional en la convivencia escolar, así como los problemas o
dificultades relacionados con los casos de violencia escolar y sus estrategias para enfrentar los hechos
que generan alteración en el normal comportamiento de la comunidad educativa de
la institución objeto de análisis. En la
actualidad, no existe un estudio con rigor académico sobre la problemática sobre
violencia escolar y su debida gestión institucional derivada de las normas antes
indicadas en la ciudad de Neiva.
PALABRAS CLAVE: Gestión
institucional, violencia escolar, convivencia escolar, Manual de Convivencia Escolar, Ruta de
Atención Integral, Comité de Convivencia Escolar.
ABSTRACT
An analysis of institutional
management and shared school environment was performed in the Luis Ignacio
Andrade educative institution of the city of Neiva. This school belongs to the
governmental institutions of the Neiva municipality and they are administered by
the Education Secretary of the mayorship. As a result of the surveys conducted
on teachers, parents and students on the incidence and effectivity of the
institutional management and handling of the life in the school community (school violence and bulling), as a case
study, according to 1620 issued in 2013 (it seeks to strengthen the national
system for shared school environment and the exercise of the human, sexual and
reproductive rights) and the regulatory decree
number 1695 issued in 2013 for
the educative institutions. This inquiry allowed evidencing shortcomings,
opportunities, weakness and threatens regarding the management or leadership
achieved by public employees in charge of the educative institutions concerning the institutional management in
the shared school environment and the problems or difficulties related to
school violence cases and the strategies to face the facts generating the
alteration of the normal behavior of the school community of the mentioned
school. Currently, there is no a rigorously serious study on the school
violence problem and its adequate institutional management followed by the
above-mentioned normativity of the city of Neiva.
KEYWORDS: institutional management,
school violence, shared school community,
shared school community behavior manual, integral assistance route,
shared school community committee.
INTRODUCCIÓN
Mediante Ley 1620 del 15 de
marzo de 2013 se establecieron las bases imperativas para contribuir a la formación de ciudadanos
activos que aporten a la construcción de una sociedad democrática,
participativa, pluralista e intercultural, en concordancia con el mandato
constitucional y la Ley General de Educación –Ley 115 de 1994– mediante la
creación del Sistema Nacional de Convivencia Escolar y Formación para los
Derechos Humanos, la Educación para la Sexualidad y la Prevención y Mitigación
de la Violencia Escolar, que promueva y fortalezca la formación ciudadana y el
ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los estudiantes,
de los niveles educativos de preescolar, básica y media y prevenga y mitigue la
violencia escolar y el embarazo en la adolescencia. Esta norma fue reglamentada por el Decreto
1965 del 11 de septiembre de 2013 en el cual se fijó la conformación y funcionamiento
del Sistema de Información Unificado y estableció las pautas mínimas sobre cómo
aplicar la Ruta de Atención Integral para la Convivencia Escolar y sus
protocolos, para prevenir y mitigar las situaciones que afecten la convivencia
escolar y el ejercicio de los derechos antes indicados.
En cumplimiento de estas
normas, los entes territoriales deben crear por acto administrativo, el Comité
de Convivencia Escolar con el fin de armonizar, articular y coordinar las
acciones del Sistema con las políticas, estrategias y programas del nivel
departamental y municipal, al igual que garantizar que la Ruta de Atención
Integral para la Convivencia Escolar sea apropiada e implementada adecuadamente
en las instituciones educativas de su cobertura, para que contribuya con el
fortalecimiento del Sistema nacional de Convivencia escolar y la Formación para
los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la prevención y
mitigación de la violencia escolar en su respectiva jurisdicción.
Dentro de las instituciones
educativas en particular, se debe modificar el Manual de Convivencia Escolar
vigente con el propósito de incluir todos los aspectos ordenados por la nueva
Ley; proceso que debe surtirse con la activa participación de su comunidad
educativa, esto es, docentes, padres de familia, estudiantes y egresados a
través de su máxima instancia directiva y con el protagonismo del Comité de
Convivencia Escolar, incorporando actores públicos y privados que fortalezcan
los propósitos de la cita disposición legal.
En la actualidad, se carece de
un estudio o análisis riguroso abordado desde la academia sobre la gestión
institucional y la violencia escolar en una institución educativa en particular
en la ciudad de Neiva que tenga el propósito de identificar las posibles causas
que alteran la convivencia escolar y su intervención o medidas a seguir dentro
de un esquema integrador, orientador y conciliador y no desde el tradicional
instrumento mediado por el castigo, culpa, sanción y hasta destitución, medidas
propias de otros sistemas como el penal o disciplinario; completamente distinto
a institución que forman para una sociedad ejemplar.
Por tanto, el objetivo del
presente artículo es dar a conocer los resultados de la investigación adelantada
en cuanto a la identificación y clasificación de posibles causas que alteran la
convivencia escolar en la Institución Educativa Luis Ignacio Andrade de la
ciudad de Neiva y su transversalidad con la gestión institucional, proceso
adelantado en el segundo semestre de 2014.
MARCO
REFERENCIAL
Al abordar el
estudio o análisis de la convivencia escolar o violencia escolar,
necesariamente debemos evocar el artículo 67
de la Constitución Política que, establece: “La educación es un derecho de la
persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca
el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y
valores de la cultura…”. Con este
enunciado, se fundamentó el objeto
de la Ley 1620 de 2013 para la creación
del Sistema Nacional de Convivencia Escolar y Formación para los Derechos
Humanos, la Educación para la Sexualidad y la Prevención y Mitigación de la
Violencia Escolar, en el que se reconoce a
los niños(as), niñas y adolescentes como sujetos de derechos, y a la comunidad
educativa en los niveles de preescolar, básica y media como la responsable de
formar para el ejercicio de los mismos, conforme a lo dispuesto en la
Constitución Política Nacional, las Leyes 115 de 1994 y 1098 de 2006, las disposiciones del
Consejo Nacional de Política Social y demás normas asociadas a violencia
escolar, que plantean demandas específicas al sistema escolar. Este Sistema
tiene unos objetivos específicos,
también unos principios que lo orientan, una estructura organizativa, y
funciones concretas para su abordaje o intervención. Por un lado, teniendo de
presente, el denominado “acoso escolar o bullying”,
entendido este como una conducta negativa, intencional metódica y sistemática
de agresión, intimidación, humillación, ridiculización, difamación, coacción,
aislamiento deliberado, amenaza o incitación a la violencia o cualquier forma
de maltrato psicológico, verbal, físico o por medios electrónicos contra un
niño, niña, o adolescente, por parte de un estudiante o varios de sus pares con
quienes mantiene una relación de poder asimétrica, que se presenta de forma
reiterada o a lo largo de un tiempo determinado”. También que estas acciones pueden “ocurrir por parte de docentes contra
estudiantes, o por parte de estudiantes contra docentes, ante la indiferencia o
complicidad de su entorno”. Por el otro, el Ciberbullying o ciberacoso escolar
que se concreta en una “forma de intimidación con uso deliberado de tecnologías
de información (internet, redes sociales virtuales, telefonía móvil y
videojuegos online) para ejercer maltrato psicológico y continuado”. Al tener los mecanismos apropiados para
prevenir o intervenir estas conductas anormales en una institución educativa
que proporciona un conjunto de conocimientos y de habilidades cognitivas,
emocionales y comunicativas que, articulados entre sí, hacen posible que el
ciudadano actúe de manera constructiva en una sociedad democrática,
y que no sólo tienen consecuencias que
inciden sobre la salud, el bienestar emocional y el rendimiento escolar de los
estudiantes y sobre el ambiente de aprendizaje y el clima escolar del
establecimiento educativo con graves efectos en su interior y en el contexto
del niño(a) o afectado(a),
exige no sólo el replanteamiento de los miembros de la comunidad educativa
dentro del Establecimiento educativo, sino de todos los agentes que ejercen una
transversalidad en su normal gestión institucional y de la convivencia escolar.
En general, la violencia
ha existido desde el surgimiento de los seres humanos y ha estado inmersa en la
historia de la humanidad a través de sus diferentes expresiones o
manifestaciones tanto física, como psicológica, estructural y simbólica.
También, que ha sido producto de las expresiones de manifestaciones de poder o,
incluso, de legitimación (del uso de la violencia) por parte del Estado en el
proceso de gobernar a los individuos. Sin embargo, dada la complejidad del
concepto (violencia), y para efectos de esta investigación, se tiende a mezclar,
integrar o entender el concepto o interpretarse conjuntamente con los términos: “agresión
y maltrato”. O según el lenguaje de hoy,
con acoso, matoneo, bullying o ciberbullyin. Pero en general, “la violencia
será vivenciada como una emoción que constriñe, que puede generar rabia y que
fuerza a hacer aquello que no se haría por propia decisión. En este sentido, es
una forma de ejercicio del poder en la que una fuerza se impone contra la
voluntad de la persona “violentada” (víctima). La violencia genera, pues, una
emoción negativa que causa malestar a quién es objeto de la misma (y,
eventualmente, a quien la ejerce).
Por lo tanto, el
espíritu de la Ley 1620/13 y su Decreto Reglamentario 1965/13 y demás
disposiciones normativas del ámbito territorial que se promulguen o establezcan,
así como las estrategias, acciones, manuales y decisiones de los Establecimiento
Educativos, Secretarías de Educación e instituciones relacionadas con las
causas y efectos en cuanto a la gestión institucional y de la violencia escolar;
constituirán la respuesta a una política pública concreta frente a un problema
también de carácter público y en la que
está presente la Administración pública como ciencia,
entendida esta última en desde los enfoques de la gerencia y gestión pública o
gerencia social.
Al ser la
Institución Educativa Luis Ignacio Andrade de la ciudad de Neiva, un
establecimiento público, perteneciente al sector educación, por ende, a la rama
ejecutiva dentro de la estructura del Estado Colombiano y que para su funcionamiento tiene a su
disposición, no sólo su infraestructura, recursos, estructura orgánica, sino
una burocracia a su servicio, representada en sus cuadros directivos y
docentes; la hace objeto indiscutible de análisis por parte de la Ciencia
Administrativa y de la Administración Pública. En ese sentido, los problemas
presentados al tener relación directa con los servidores públicos que la
componen o integran valida lo planteado por Rincón (2011),
en el sentido que un problema estructural para la Ciencia Administrativa y para
la Administración Pública es el caso de la burocracia, que al fin de cuentas
para la mayoría de personas se han ido convirtiendo en una asimetría: los
problemas de la Administración Pública se reducen a la burocracia; y los
problemas de la burocracia son los problemas de la Administración Pública. En
consecuencia, al detectar las falencias de la gestión educativa institucional y
de la violencia escolar como un problema que se debe intervenir, corresponde
trabajar para mejorar su realidad como un verdadero objetivo de la ciencia de
lo público; inclusive, como transdisciplina que integra y profundiza los
avances en otras áreas del conocimiento, pues es en ellas donde aparecen las
semillas más vigorosas para comenzar a entender y explicar lo que ha ido
ocurriendo y lo que debe guiar no solo una ciencia de la Administración
Pública, sino el cometido más importante de cualquiera de ellas para enfrentar
los problemas más complejos del hombre en cualquier época de sus historia.
MATERIALES
Y MÉTODOS
El proceso de fundamentación del
presente artículo se basó en un estudio empírico utilizando tres cuestionarios
uno dirigido a padres de familia para obtener su percepción sobre convivencia
escolar y la gestión en la institución educativa, estructurado con 10
preguntas; otro aplicado a los docentes sobre la gestión institucional y de la convivencia
escolar, estructurado con 16 preguntas, y un tercero, efectuado a los
estudiantes de los diferentes grados académicos sobre la percepción, los casos
y la gestión de la violencia escolar en su establecimiento educativo,
estructurado con 29 preguntas. En este
ejercicio investigativo se tuvo en cuenta el número de docentes, el número de
padres de familia y el número de estudiantes de la Institución objeto de
estudio. El método empleado para realizar el estudio fue el analítico
descriptivo el cual consiste en descomponer y explorar el objeto de estudio
partiendo de los simple a lo complejo (Aktouf, 2001).
En el estudio, se utilizó la
metodología cualitativa por medio de la revisión bibliográfica, la
contextualización de los cuestionarios, procesos de observación, entrevista a
docentes y discusiones en el Comité de Convivencia en la Institución Educativa.
La Revisión bibliográfica consistió en
estudiar la conceptualización sobre violencia escolar y la normatividad
expedida por el Congreso de la República y el gobierno nacional sobre el tema.
La contextualización del cuestionario y procesos de observación, se hizo con
base investigaciones realizadas en España y en Chile y con entrevistas
efectuadas a docentes (en la misma sesión de la práctica de las encuestas),
padres de familia y estudiantes de la Institución Educativa para determinar la
percepción sobre la efectividad y nivel de gestión de la convivencia escolar,
así como de la conceptualización consultada y antes indicada. La metodología
cuantitativa consistió en la recolección de la información surgida de los
cuestionarios sobre casos de violencia escolar conocidos dentro de la
institución educativa Luis Ignacio Andrade de la ciudad de Neiva y se efectuó
en el segundo semestre de 2014
La utilización del enfoque tanto
cualitativo como cuantitativo obedeció a la necesidad de describir y explorar
el fenómeno de la violencia escolar y conocer más en profundidad cómo los
propios actores significan y dan sentido a esta realidad. Si bien el objetivo
inicial estuvo enfocado en conocer cómo perciben los estudiantes las dinámicas
interrelacionales entre ellos en materia de convivencia (especialmente las que
podrían considerarse como violencia, acoso, matoneo, maltrato, bulling o
ciberbulling) pareció relevante también rescatar la percepción de los docentes,
no sólo porque en ellos está el protagonismo en las interrelaciones
docente-estudiante, estudiante-docente, docentes-padres de familia en el ámbito
escolar, y también la de los padres de familia con sus hijos-estudiantes,
porque son quienes tienen la principal tarea de educar a sus hijos y, reciben
de ellos, como primera fuente, la información sobre hechos o causas de
conductas que alteran la convivencia en su institución educativa y que los
afecta directa o indirectamente como en un círculo vicioso o sistémico.
LOS
RESULTADOS
Se pudo establecer por parte de los
estudiantes que una de las
principales situaciones que le suceden a los compañeros son las agresiones
verbales (insultos) con palabras soeces, seguido de la conducta típica en
proceder a ignorarlos, luego la
colocación de sobrenombres, la exclusión o aislamiento de los grupos, hablar
mal de ellos, esconderle las cosas personales y amenazarlos para meterle miedo.
Existe una percepción pareja en cuanto a percibir que los profesores tratan mal
a sus estudiantes como los estudiantes a los profesores. Se evidencia que el
tema de pandillas afecta la convivencia en cuanto que las mismas perturban a
algún estudiante, o a grupo de estudiantes o entre las mismas pandillas. El 15%
de los estudiantes alguna vez ha sentido miedo de venir a estudiar bien por un
profesor, compañeros, trabajo en clase o por situaciones novedosas en la
institución o el hecho de llegar como nuevos a la Institución. Sólo el 48% de
los estudiantes encuestados dice sentirse bien y tener muchos amigos en la
Institución. Un 37% de los encuestados se siente en general bien tratado por los
profesores, pero mal con alguno de ellos y atribuyen esta circunstancia a que
le exigen demasiado en sus compromisos académicos y personales.
Al cuestionamiento de si lo ignoran
sus compañeros de estudio, un 36% expresó que a veces, a un 20% lo excluyen o
los aíslan de sus grupos, un 61% han sido insultados por sus propios compañeros
(en especial por los hombres), un 59% se siente que han hablado mal de ellos, a
un 63% le ha escondido sus cosas personales, a un 21% le han dañado o roto
algún elemento personal, también a un 58% le han robado cosas personales, a un
55% han recibido golpes de sus compañeros y, a un 15%, lo han amenazado para
meterle miedo. El 13% de los estudiantes encuestados le han acosado sexualmente,
como se desprende de la encuesta aplicada. Un 13% le ha obligado a hacer cosas
a la fuerza y un 8% han sido amenazados con armas. De estos problemas, los
estudiantes prefieren hablar con su familia, seguido de no comentarle a nadie
preferiblemente. Existe la percepción, que no interviene nadie para ayudar a
solucionar el inconveniente presentado. También, al indagarle al encuestado si
ha tratado mal a un compañero, el 96% expresó que contribuye ignorando a los
demás compañeros como una conducta especial, seguida de excluirlo, aislarlo,
insultar y ponerle sobrenombres. Frente a la actitud de los demás compañeros
cuando contribuye a tratar mal a alguien, estos lo ayudan animándolo para que
continúe haciéndolo, otros los rechazan por su comportamiento, pero en general,
los demás no hacen nada. Frente a la conducta personal desplegada cuando tratan
mal a un compañero, por lo general y en solidaridad se mete para terminar la
situación si es amigo, seguido, aunque no sea amigo. El 50% alguna vez se ha
unido a un compañero o grupo para tratar mal o molestar a algún compañero.
En cuanto a la actitud de los
profesores cuando ocurren estas situaciones, los estudiantes perciben en un
alto porcentaje que los mismos no se enteran de estos hechos y por ello no se
toman acciones para corregir las faltas presentadas o para tomar estrategias de
prevención. En la pregunta abierta
efectuada sobre cuáles son los principales motivos por los que considera existe
violencia escolar en la institución educativa, los estudiantes plantearon: “Porque le pegan a los más tonticos, se lo
han hecho, se buscan esos problemas, por tratar mal a alguien, uno no le gusta
que lo molesten, se caen mal y se pelean, por no ayudar, los de la calle vienen
a agredir, unos inician las agresiones con groserías, agreden a un compañero,
por chismes, por creerse más que los demás, hay muchos que hacen burlas, por
los noviazgos y los celos de esas parejas, la mayoría de alumnos se la pasan
hablando o tratando mal a otros, los profesores no corrigen el tema de las
groserías, hay estudiantes que no tienen piedad y son gamines, porque todos
afectan a los más pequeños o compensan todo, algunos del salón se reúnen para
agredir a alguien, mala información,
falta de tolerancia y respeto entre estudiantes, al resolver las diferencias lo
hacen a golpes, falta respeto, tolerancia, amistad, solidaridad, armonía y
colaboración entre todos, por desigualdad, diferencias de pensamiento o físicas,
por los sobrenombres, falta de conciencia y valores de los agresores, el poco
criterio que tienen para aceptarse y aceptar a los demás sean lo que sean, porque
somos jóvenes llenos de energía también de defectos como virtudes, a veces nos
sentimos encerrados ya que hasta un simple balón es un problema para los que
nos dirigen, superioridad, abuso físico,
discriminación en algunos casos, influyen los grados por creerse más, por
vanidad, porque vienen de algún barrio peligroso y creen que pueden hacer lo
que quieran, cuando se ofende a alguien, cuando son compañeros y andan en grupo
creen que pueden pegarle a cualquiera o simplemente empujarlo u otra acción, por
la mezcla de muchos estratos socioeconómicos, los del sur vienen con los
expulsados de colegios prestigiosos y se enredan, aunque todos estudien acá, la
indisciplina y la recocha, racismo,
acoso por redes sociales, por intentar ser popular, porque hay personas que son
muy calladas y entonces se ponen bravos por nada, porque no hay trato correcto
e imparcial para los estudiantes, faltan cámaras ya que hay muchos asolapados
que según los profesores nunca han hecho nada, porque no hay la cultura del diálogo
entre estudiantes, porque a veces no se enteran los docentes y si alguien sabe
lo amenazan para que no se enteren, por diferencia de raza y de religión, porque
los profesores nunca hacen nada para evitarlo,
porque no se cumplen las normas y el Rector no se da cuenta, porque a
veces no están los profesores y cuando están se arregla todo, porque algunos niños(as)
tienen problemas en su casa y por eso quieren pegarles a los demás y por eso
hay matoneo, pelear por perder un partido, uno comienza jugando y luego
comienza a pelear , alguien le pega y comienza la revuelta, comienza por las
agresiones y los empujones, cuando uno está sentado y le pegan, por abusos
sexuales, pelean porque le dañan una regla, uno está quieto y le pegan y
entonces uno comienza la pelea, peleas porque se roban entre los mismos
estudiantes, niños(as) que se insultan y luego se agreden a puños y patadas”.
Todas estas agresiones se dan especialmente en el patio, en segundo lugar en el
baño, en tercer lugar en los pasillos de la institución, luego en la salida y,
en algunas ocasiones, en las aulas. Los
principales agresores, según la encuesta son los hombres.
En la encuesta realizada a los padres de familia,
que buscaba identificar la percepción sobre su participación en la gestión
institucional, factores de imagen positiva o negativa y los aspectos relativos
a la convivencia escolar arrojó lo siguiente: Como padres de familia respondieron
que sólo han participado con el establecimiento educativo cuando solicitan
dinero, se requiere ayudar con rifas y lo que a veces exigen a través de los niños(as).
Otros padres expresan que no han participado porque no han sido invitados, no
tienen tiempo, falta oportunidad para participar, viven ocupados, trabajan
fuera de la ciudad o sencillamente no queda espacio para participar
adecuadamente en sacar adelante la Institución. En cuanto a si proponen ideas,
estrategias, actividades y/o planes de ajuste para fortalecer los procesos de gestión, cambio e innovación
en la institución; algunos expresan que sí participan y hacen propuestas cuando
hay reunión, pero se efectúa directamente con el profesor de sus hijos, pues
allí, se da más cercanía teniendo en cuenta la información rápida que
proporcionan de los estudiantes. La mayoría de los encuestados, respondieron que en realidad no han
participado en ninguna tarea de las antes indicadas. En lo referente a los
aspectos negativos que como padres de familia o acudiente sienten o
experimentan (percepción) sobre la institución o Colegio explican o
manifiestan: “que la presentación del
establecimiento educativa es muy fea, cuenta con una infraestructura deficiente
e inadecuada, que un alto número de profesores son de avanzada edad para una
relación con niños(as), los padres de familia mandan a los niños(as) al colegio
mal vestidos y con cortes de cabello no adecuados (mechudos), los alumnos hacen
lo que quieren y los profesores pasan desapercibidos, se debe organizar la
evacuación de los estudiantes para que no se presenten peleas a la salida del
colegio, la falta del techo de la cancha
y las tapias bajitas que permiten tirar piedras a la institución, mal
vocabulario de los niños(as)(as) del Establecimiento Educativo en particular, aumento de la intolerancia, pésima atención de
la Secretaria de la Institución, el Rector no permanece en las instalaciones de
la institución para las firmas de los certificados, los estudiantes no sienten
el uniforme y no lo portan bien y eso da mala imagen, niños(as)(as) que le
pegan en la cabeza a otros estudiantes, no ponen a investigar a los estudiantes
ni fomentan la lectura, no se tienen convenios con otras instituciones (SENA,
etc.), falta de conectividad adecuada en
internet, la lentitud y problemática en la generación y entrega de los reportes
académicos oportunamente, que algunos profesores se comparen con ciertos estudiantes
y no den ejemplo, cuando se llama por
teléfono al colegio y no lo contestan o la persona que lo hace (contestar el
teléfono) lo realiza de mala gana y en forma grosera, el abandono por parte del Estado (nacional,
departamental y municipal) a la institución con relación a otras del mismo
nivel, la falta de formación en valores a los estudiantes, la carencia de un
psico-orientador, la demora en legalizar las Escrituras Públicas de propiedad o
dominio del inmueble donde funciona el Colegio, la pésima atención y cuidado
por parte de la Secretaría de Educación Municipal, ciertos profesores que son
groseros con los niños(as) en la mediación de ciertas conductas de estos
últimos, alumnos con malas mañas y comportamientos nocivos, el mal aseo de los
baños, el irrespeto entre los mismos alumnos,
problemas frecuentes con la entrega de boletines, dificultades con los
tiquetes (para transporte escolar) para que los niños(as) lleguen a tiempo a
clases y su hogares, falta preparación
de los docentes para atender la discusión o conflictos entre estudiantes, pues
todo lo abordan desde la óptica sancionadora, la falta de cuidado y atención de
los profesores en los estudiantes de bachillerato porque allí es donde más
aspectos negativos se dan, falta de actividades sociales con los padres para
para involucrarlos con el colegio, el refrigerio escolar que no varían en el
menú, poco compromiso institucional por parte del Rector y de los docentes, los
niños(as) de los grados superiores quieren mandar a los más pequeños, se
encierran a los niños(as) en las jaulas (salas) a hablar y no están pendientes
de ellos, cuando se viene a hablar con el Rector no se encuentra o no esta, no
escuchan en la portería al golpear y se hacen los sordos, el ser estrictos con
el cierre del portón y no tienen en cuenta que hay niños(as) que vienen de
lejos, algunos padres que a toda
actividad le dicen no para mejorar en la institución, mucha agresión verbal
entre estudiantes, carencia de salas de informática e inglés, se limitan a
juzgar y anotar en el observador aparentes faltas de los niños(as) sin
profundizar y saber que le pasa a ellos y sólo se limitan a llamar al padre de
familia para informar sobre el particular,
pocos recursos económicos del colegio, la indisciplina galopante, que no
seleccionen a sus estudiantes para su ingreso, falta de espacio lúdicos, que
prohíban a las madres entrar en chores sin tener en cuenta el clima, que reciban niños(as) repitentes o problema,
la mala percepción sobre la imagen del colegio, la falta de pintura en la
institución y, en general, que no exijan el uniforme bien portado y presentado
a los estudiantes”.
En lo que tiene que ver con la
información conocimiento transmitido a través de sus hijos-estudiantes, en
cuanto a si ha ocurrido, o de algún otro estudiante de la institución educativa
que haya sido objeto de violencia, matoneo, acoso, bulling o cyberbulling,
manifestaron que sobresale el hecho que
los niños(as) no comentan mayor cosa en las casas sobre asuntos de convivencia.
No obstante, algunos indicaron que a un niño le dieron duro en el colegio, la
existencia de peleas y robos a la salida de la Institución, amenaza de otros niños(as)
con navajas, el uso de drogas o alucinógenos entre los alumnos, el tema de
nombrar al colegio como el carro de la basura,
una calbacera que le dieron a ciertos niños(as) como una conducta común,
el trato con apodos y los profesores no hacen nada, niños(as) que escriben
vulgaridades en las hojas de los cuadernos de los compañeros y en su pupitre y
en los baños, niños(as) que molestan a otros,
hay matoneo en los salones de clase, un niño maltrataba a otro, un niño
consumiendo bóxer, los más grandes golpean a los más pequeños y los amenazan
para que no le digan a los profesores de ciertas conductas que observan,
continuas humillaciones y cachetadas,
resolución de cosas a punta de golpes,
un niño de aceleración golpeo a
otro niño al salir del colegio, una niña que amenazó a otra porque se dio
cuenta que tenía malos vicios por contarle a un profesor, otro niño le dio una patada a otro pequeño en
la cadera y le dejó moretones y la profesora no hizo nada, profesores que se inclinan a señalar a un
estudiante como malo así no haga cosas malas,
los niños(as) son patanes con las niñas, niña golpeada por sus
compañeros, le ponían apodo a una compañerita y le obligaba a recoger la basura
que le tocaba recoger a él mismo, niñas cuentan lo mal que se tratan fuera del
colegio cuando los estudiantes salen de sus jornadas académicas, la burla de
los niños(as) gordos y las ofensas o
malas palabras de las cuales son objeto (albóndiga con patas), madre de familia que regañó a otra niña delante
de los otros niños(as) (en público) y, eso, lo calificaron como matoneo.
Al interrogante si como padres de
familia conocían las normas (leyes) recientemente expedidas por el Congreso de
la República y el gobierno nacional y el Comité de Convivencia Escolar y su
función; en general, los padres de
familia expresaron que sí porque las profesoras/es lo han socializado. Sin
embargo, también diferentes padres de familia expresaron no tener información,
no han tenido la oportunidad de leerla,
no han recibido divulgación de las normas ni información
correspondiente, además de no haber leído el manual de convivencia y de no tener
conocimiento alguno sobre el tema.
En cuanto a si están enterados o
conocen si la institución propone y participa de algún proyecto interno o
externo para mejorar las relaciones interpersonales y la resolución de
conflictos con la comunidad educativa, los padres de familia ante este interrogante,
mostraron desconocimiento a proyectos implementados por la institución
educativa sobre esta temática.
Los padres de familia, al indagárseles
si consideran que existe un buena o mala convivencia escolar en esta
institución educativa, un alto porcentaje expresó que existe un buen ambiente,
pero otro tanto dejó entrever que sí hay problemas fuera de clase con los niños(as)
cuando salen de estudiar al presentarse riñas o peleas y malos tratos o
irrespeto en las calles entre ellos
mismos. También el hecho de que hay profesores que tienen conflictos entre
ellos y los alumnos se dan cuenta y esto da mala imagen, falta de respeto entre
los mismos estudiantes, se evidencia o percibe una convivencia agresiva, el
tratamiento grosero y soez entre estudiantes y el juego brusco, y en algunas
ocasiones, profesores que mandan a unos estudiantes a golpear a otros.
Con relación a la pregunta ¿Cuál cree
usted que debe ser el desempeño o función de la institución frente a la
resolución de alteraciones convivenciales?, los mismos tuvieron la siguiente
inclinación: 147 prefieren el dialogo permanente con las partes involucradas,
60 que se dé seguimiento del debido
proceso, 11 desean la suspensión temporal de estudiantes y 3 se orientan a que
no se tomen medidas. Sin embargo, se resalta que ante la posibilidad de indicar
otra alternativa, manifestaran que se debe involucrar al ICBF
para que ayude a solucionar esta problemática, que se cuente mejor con la ayuda
de sicólogos para una excelente orientación sicosocial, que se ponga más orden y disciplina, se efectué
un seguimiento a las dos partes involucradas en los conflictos y, sólo en casos
extremos se proceda a la expulsión. Para
resaltar, algunos padres expresaron que la institución educativa debía volver a
implementar la conocida urbanidad de Carreño y trabajar más en la prevención,
enseñanza y tener en cuenta muchos aspectos que contribuyan a una buena
política de convivencia en la institución educativa.
Finalmente, se le requirió para que
expresaran o mencionaran los aspectos positivos a destacar que le gustan de la
Institución, y algunos pocos reconocieron la calidad del servicio y la
valoraron como buena, están satisfechos con la prestación del servicio de
portería, exaltaron el hecho de que las profesoras atienden bien a sus hijos,
que los docentes están bien preparados, se nota el compromiso de los docentes
con los alumnos y lo significativo que
la institución ofrezca tanto la primaria como la secundaria. Paralelo a este
interrogante, se les pidió que hicieran sugerencias para mejorar, y el cúmulo
de propuestas superó en torno a las planteadas como negativas y que alteran la
normal convivencia escolar.
Con relación al cuestionario aplicado
a los Docentes, sobre la valoración de
la importancia que tienen ciertos problemas en el funcionamiento de la
Institución Educativa, los mismos calificaron de muy importante el relacionado
con conflictos y agresiones entre alumnos. Reconocieron en especial el hecho de
que alumnos no permitan impartir las clases, las malas maneras y agresiones de
alumnos hacia profesores, el vandalismo y destrozo de objetos y material,
ausentismo y abusos entre alumnos; conductas que alteran la convivencia
escolar.
Los Docentes reconocen que frente a la
frecuencia a veces, a menudo y siempre, se dan conflictos entre alumnos en el
hecho de ser ignorados, le impiden frecuentemente participar, es insultado, le
rompen pertenencias personales, le ponen sobrenombres y lo ridiculizan, hablan
mal de ellos, le roban sus cosas, les pegan, son amenazados y, acosan
sexualmente. Frente a las medidas que adoptan cuando ocurren estas situaciones
que alteran la convivencia escolar, los docentes reconocen en su mayoría, que
lo que más promueven es el diálogo con los alumnos, seguido por un tratamiento
individual del tema, hablar con la familia, derivar al departamento de
orientación, comunicación a la dirección para sanción inmediata,
reestructuración de los grupos (cambiarlos de puesto), recurrir al apoyo de
expertos sociales externos a la institución, proponer el expediente al Comité
de Convivencia Escolar, y por último, como medida extrema, poner en
conocimiento de la policía o de un Juzgado.
Los Docentes reconocen que las
conductas relacionadas con los conflictos, respectivamente se dan en su
orden, en el patio principal de la
institución educativa, seguido en el aula, en los pasillos, en los baños, en el
comedor y por último a la salida del Colegio. Con relación a la pregunta si
consideran que los mismos profesores y adultos se enteran de los conflictos y
abusos entre alumnos, sólo el 40% reconocen que se enteran, el 25% a veces, y
el 35% a menudo se enteran.
Sobre la importancia que reviste para
los docentes las causas en las conductas del alumno agresor en su orden
expresan que se debe a problemas
familiares, aumento de la intolerancia, contexto
social, la ampliación de la edad de escolarización, características de la
personalidad del alumno, tipo de organización y clima del centro educativo y,
en último lugar, la falta de disciplina escolar. Así mismo, los docentes tienen la percepción
que las causas como factores que explican el por qué un alumno es agredido,
responde en su orden al hecho de ser diferente por razones culturales, sociales
o religiosas; características de la personalidad del alumno(a) (falta de
autoestima, inseguridad, etc); características familiares; falta de amigos y
características psicológicas (deficiencia intelectual).
Los Docentes reconocen que
efectivamente se han dado agresiones de estudiantes hacia los profesores a través
de insultos principalmente, seguido por robos o hurto de cosas personales,
sembrar rumores dañinos, destrozo de objetos o bienes personales, intimidación
con amenazas, y en último lugar, por agresiones físicas.
A juicio de los docentes encuestados, la percepción sobre los
principales motivos por los que existe violencia en la Institución Educativa
Luis Ignacio Andrade, de la ciudad de Neiva, está relacionada con lo siguiente:
1. Perfil psicopático no diagnosticado ni tratado, 2. Descomposición social y
familiar, 3. Permeabilidad respecto al medio, 4. Falta de valores como la
tolerancia y el diálogo, 5. Celos de noviazgo, intolerancia en el juego, 6.
Carencia de buenas maneras desde el hogar, 7. El hecho de que la I.E.
tiene que recibir todos los jóvenes que vienen de todos lados con problemas de
comportamiento, 8. Porque la mayoría de los alumnos de la institución viven en
barrios marginales, 9. Medio ambiente donde viven, 10. Influencia del cine, tv
y contexto en el que viven los alumnos, 11. Intolerancia entre diferentes
formas de pensar, 12. Inseguridad en las capacidades intelectuales de cada
estudiante, 13. Los estudiantes en su mayoría, sus familias son disfuncionales
o tienen madre sustituta, viven y conviven con personas violentas en sus casas,
14. Falta mejorar las prácticas docentes, metodologías innovadoras y creativas,
15. Influye el clima escolar, el poco reconocimiento al trabajo de docentes y
coordinación, 16. Contexto social y familiar, falta de valores, 17. Por
noviazgo y problemas de barrio entre los alumnos, 18. La descomposición de la
sociedad, 19. Falta de respeto, intolerancia, abuso de confianza, falta de
material de trabajo, 20. Los niños(as) son agredidos físicamente en la casa por
sus padres, 21. Intolerancia, apodos, robos, la agresión verbal y física, 22.
Mal ejemplo de los padres, 23. Problemas o conductas traídos desde su hogar,
24. Chismes y apodos, los niños(as) insultan a papá y mamá, 25. Falta de
concientización de padres e hijos, baja autoestima del alumno, constantes apodos,
26. Falta de formación desde el hogar y, 27. Falta de apoyo gubernamental en
tareas de calidad educativa y sicosocial.
Finalmente es importante destacar que
los docentes también hicieron sugerencias para mejorar tanto en la gestión
institucional como en la gestión de la convivencia.
.
ANALISIS DE RESULTADOS
Un parámetro importante
en toda sociedad, es la formación integral que debemos darle a los niños(as),
niñas y adolescentes dentro de un marco o ambiente de convivencia adecuada. No
obstante, en el cumplimiento de esta misión, la realidad de los
establecimientos educativos es totalmente diferente: abundan múltiples
manifestaciones tanto de docentes, estudiantes, padres de familia y directivas
que al estar realizando sus actividades, las mismas se llevan a cabo en
ambientes hostiles, con falta de tolerancia, ausencia de dialogo, compañerismo
limitado, poco respeto, clima laboral pesado (que privilegia la violencia
física, sicológica, estructural y simbólica, que en ocasiones conduce a la
muerte) y en el que tratar de abordarlos en los casos puntuales, consume la
mayor parte del tiempo en una posible solución. En este ejercicio, diversos
autores como instituciones no sólo lo enfocan desde el conflicto o resolución
de conflictos, sino que es abordado estructuralmente desde la gestión educativa
y la gestión de la convivencia escolar.
Lo anterior, lo
confirman los docentes encuestados cuando expresan que en la Institución
Educativa Luis Ignacio Andrade de la ciudad de Neiva, entre sus debilidades
se evidencia una inexistencia de procesos de selección de sus estudiantes,
falta de gestión por parte de la rectoría exigiendo calidad, carencia de
materiales educativos, poca atención a los intereses de los docentes, ausencia
de coordinadora en la jornada de la mañana y de un orientador escolar-
Psicólogo(a), mínimos espacios donde se puedan realizar actividades con los
estudiantes, limitado o nulo apoyo de los entes territoriales para mejorar la
construcción física de la Institución, población escolar conformada por niños(as) que vienen
expulsados de otras Instituciones y traen problemas y no se pueden ayudar
sumado a las dificultades con estudiantes que viven con padres separados, no
tener vinculación con los estudiantes en las redes sociales o TICs, carencia de
aula múltiple y ayudas audiovisiales y de TICs en el aula, escasos recursos
económicos para su funcionamiento, no se cuenta con estudiantes de la zona
donde esta ubicado la sede del Establecimiento educativo, sin ambientes escolares
agradables, carencia de estímulos tanto para docentes como para los estudiantes,
carencia de unidad familiar en los estudiantes, es decir, la mayoría son madres
cabeza de familia, cero inversión en la planta física y para otras gestiones,
mínima gestión directiva, financiación progresiva de la Educación Pública que
hace que la Institución tenga cada vez menos recursos para atender sus
compromisos, desatención histórica por parte de la Secretaría de Educación
Municipal de Neiva para resolver los problemas académicos, administrativos y
pedagógicos, su comunidad estudiantil pertenece en gran parte a población
vulnerable, deficiente interés de participación de los padres en la orientación
de los hijos y con la institución educativa, mínima capacitación, tensa
relación entre el Rector y los profesores y de éste con la Secretaría de
Educación, limitada autonomía del profesor, poca gestión por parte de la
administración del Establecimiento Educativo,
mínima dotación e implementación deportiva y tecnológica, institución
educativa desconectada del internet y del mundo de las redes sociales, recursos
y financiación apropiada del Ministerio de Educación que se dejan de aplicar o
recibir por falta de gestión, un alto número de estudiantes no tienen hogar y son apoyados por madres sustitutas, falta
de gestión directiva, poco compromiso y pertenencia de los mismos estudiantes
con la Institución, una comunidad educativa que es flotante pues apenas tienen
la oportunidad se ubican en otro mejor colegio, ingreso de estudiantes
reprobados y con mal comportamiento cada año. Básicamente han concluido que
cuando la cabeza de una institución está bien, todo lo demás también. Pero el Rector
complica a veces o en su mayoría las situaciones para el caso particular
analizado.
Nótese que los
mismos docentes, al preguntárseles qué cambiarían si fueran Rector de la
Institución Educativa, manifiestan que debería llegar otra directriz para
efectuar cambios profundos, gestionarían planta física, elementos tecnológicos
que permitan mejorar los procesos académicos, exigirían a todos los docentes
por igual haciendo cumplir los acuerdos o compromisos establecidos,
legalizarían con escrituras Públicas la propiedad del inmueble donde se
funciona y todo ante el Ministerio de Educación, impulsarían la creación del
Club Deportivo de la Escuela y combatirían la intolerancia a través de la lúdica,
además de gestionar más recursos para mejorar los ambientes, estímulos y
condiciones de trabajo y conseguir más presupuesto, profundizarían en la
autonomía escolar Institucional, promoverían más y mejor capacitación de
acuerdo a los criterios de Fecode,
mejor gestión para lograr apoyo total del gobierno y la comunidad; incluso, hubo
propuestas en torno al cambio de Rector o de administrador Institucional para
que haya una mejor gestión y se fomente o mejore la integridad Institucional y
lograr mayor y mejor apoyo de la Secretaría de Educación que fortalezca la gestión,
mayor reconocimiento al trabajo de docentes y coordinación y nombramiento de
Orientación Escolar.
En el mismo
sentido, en cuanto a la convivencia escolar, hacen sugerencias para contribuir
con eficiencia y efectividad promoviendo una mejor atención social y
psicológica seria por parte del Estado; desarrollar una educación integral: valores
+ conocimientos = personas; realizar charlas formativas de autoestima y respeto
entre alumnos y docentes y padres de familia; ofrecer mejores condiciones de
trabajo para suavizar e incentivar los jóvenes a mejorar cada vez más; crear la
escuela de padres y capacitar a todos ellos en el manejo del castigo y estímulos a sus hijos;
fomentar el deporte; con actividades complementarias en jornada
contraria; resolver los conflictos de manera pacífica; implementar las cátedras
de paz, solución de conflictos y
valores; impulsar el foro de estudiantes para que expresen sus inquietudes
sobre el tema; promover procesos de conciliación y acercamiento entre
estudiantes y docentes que presenten problemáticas o dificultades de
convivencia; gestionar mayor apoyo de la policía, ICBF, Fiscalía, Secretaria de
educación y consejo directivo de la institución educativa en el tratamiento, articulación,
intervención y gestión de la convivencia
escolar; lograr mayor apoyo de la familias o padres de los estudiantes; que se cumplan
las normas de convivencia; un permanente diálogo con estudiantes y análisis de
casos puntuales como aprendizaje y estudio de caso; realización de
conferencias, charlas, talleres y conversatorios sobre gestión y sana
convivencia escolar y sobre autoestima y conflictividad social; que el
bienestar familiar asigne psicólogos permanentes, las universidades adjudiquen
pasantes para el área de convivencia escolar y dar un salto en la formación de la
escuela de padres; disminución de alumnos por aula y seleccionarlos por edades;
seguimiento permanente y diálogo entre profesores, alumnos, padres de familia y
una fuerte socialización entre estudiantes y padres de políticas estatales que
apoyen integralmente a las familias y; un fomento al sentido de pertenencia
hacia la institución por la comunidad educativa del Establecimiento Educativo,
Luis Ignacio Andrade de la ciudad de Neiva.
Por su parte los
padres de familia, efectuaron sugerencias
(fue parte del cuestionario o encuesta) para mejorar en la gestión de la
institución educativa y que contribuya en una mejor convivencia, de las cuales
se resaltan las siguientes: impulsar una gestión en la Institución Educativa
como lugar agradable; que tenga incentivos
para promover la política de sana convivencia; mejorar en el aspecto de
tecnología y mobiliario (pupitres); que estén más pendientes de los niños(as)
en el recreo puesto que es allí donde más agresiones se presentan; mejorar
aulas de clase con aire acondicionado; tratar que los estudiantes obedezcan y que
sepan que los profesores son los que tienen la autoridad; orden en los niños(as)
con horarios y uniformes bien presentados y aseados; mayor exigencia de los
profesores; promover el arte y la música; tener biblioteca virtual y
actualizada; ampliar las oportunidades
de participación; que hubiesen clases de
refuerzo; que se implantaran las cámaras de vigilancia; organización de
actividades deportivas donde puedan participar los padres con el acompañamiento
de sus hijos; fomentar la creencia en
Dios; comprometer más a los padres con el colegio; identificar los estudiantes que son problemas
(problemáticos, mitómanos, groseros, insolentes, intolerantes, agresivos,
amigos de lo ajeno y con ellos hacer el trabajo preventivo); mejorar infraestructura física, más árboles y
plantas para que sea más climatizada la estadía y permanencia de la comunidad
educativa en sus jornadas académicas; promover valores como la seguridad,
puntualidad y respeto; que puedan
asistir el cónyuge de la persona que firma la matrícula para que también
participe y se entere de las cosas de sus hijos o acudientes; dialogar con los
padres de familia para que le presten más atención a sus hijos; preguntar a los estudiantes porqué toman esa
actitud no pacífica y qué les hace falta en casa; promover conciencia sobre la buena convivencia
desde los grados inferiores; que el colegio
o Institución educativa gestione convenio con el SENA para la posibilidad de la
articulación y desarrollo humano o competencias para el trabajo; que el gobierno
nacional, departamental y municipal se personalice de la institución; más presencia
y de manera permanente de la policía de
infancia y adolescencia en la institución y en sus alrededores para que ellos
hagan requisa en sus bolsos al ingresar a la institución educativa; no permitir el maquillaje en la niñas; que den
clases de química y contabilidad que ahora son ausentes del pensum; construir
una cancha deportiva; que el colegio tenga una amplia sala de tecnología; que
se realicen talleres con sicólogos o expertos en resolución de conflictos así
sea con pasantes de estas carreras afines; no autorizar peinados raros en los
estudiantes; que los estudiantes estén
bien presentados con sus uniformes; realizar actividades llamativas con los
estudiantes para mejorar la convivencia, que los padres estén más pendientes de
sus hijos y su rendimiento escolar; más participación deportiva pues el colegio
está quedado en el asunto; implementar
un concurso del mejor salón de la semana y que se gane un premio por la convivencia
y enseñanza (deberían aumentar los vigías de la convivencia con su brazalete );
implementar mejor diversión de los estudiantes en su recreo (diversos juegos); hacer
una caracterización de la formación académica y experiencia laboral de los
padres de los niños(as) para saber si concuerdan los casos de violencia de los niños(as)
con la del hogar; más participación de
los padres con el colegio; mejor atención y dedicación en la atención de los
profesores con los niños(as) para dialogar, lo mismo que de los profesores en
los casos de violencia no sólo para castigar e iniciar su proceso de sanción
sino de orientación; poner más atención a los niños(as) cuando comenten algo y
den quejas relacionadas con la alteración de la sana convivencia escolar; promover
sábados de integración con los padres e hijos; más implementación y actividades
deportivas y educativas así como de obras literarias o teatrales para los
padres y familiares; impulsar escuela de
padres, talleres con los estudiantes sobre resolución y practica de conflictos
entre ellos mismos; que los niños(as) fueran llevados a un parque de recreación
en sus actividades de educación física o los llevaran al menos a la cancha de
arena de al lado para que no fueran aburridas sus sesiones o encuentros académicos
y deportivos o lúdicos; arreglar la cancha con techo y los salones que tienen
deficiencias en infraestructura; que tuvieran recorrido o transporte escolar; un
mejor restaurante escolar y con excelencia en el servicio; más y mejor servicio
de vigilancia; que los niños(as) fueran más aseados; que tuvieran clases de
danza, sistemas y jornadas recreativas; la insistencia en que los niños(as) porten su
uniforme correctamente; que si se presentaran conflictos que alteren la
convivencia escolar, primero que todo
investiguen bien el contexto, incluso el
de padres de familia en su casa y tomar las medidas respectivas pero con un
espíritu integrador y no sancionador; dar confianza al niño problema pues puede
ser por otras causas o factores como la falta de afecto o amor por parte de los
padres antes de sancionarlo y hacerlo
razonar sobre las consecuencias (en lo posible no destituirlo de la institución
ya que estaríamos promoviendo la delincuencia); tener de vez en cuando jornadas de aseo
personal con los estudiantes para que entiendan su compromiso con normas de
higiene; fomento o privilegio del diálogo con los alumnos; tener en cuenta a
las personas nuevas (niños(as))y relacionarlos con los también nuevos compañeros
puesto que esto genera en un primer momento inseguridad y baja autoestima; que
tuviera más juegos para los niños(as) y estrategia de hidratación; que designen
un día a la semana para que los padres vengan y se enteren del rendimiento e
integración en la convivencia de los hijos en la institución; exigirles a los niños(as)
más académicamente; que los padres estén más pendientes de las tareas de sus
hijos y los ayuden o contribuyan en su realización con su orientación; hacerle charlas a los niños(as) sobre
tolerancia; disminuir los conflictos dada las preferencias de los profesores
con ciertos alumnos, lo cual genera conflicto, envidias y resentimientos; Entender que los niños(as) a veces exageran
pero siempre dicen la verdad; que el
profesorado o la institución tuviera bien caracterizado a sus estudiantes (los
conocieran mejor); poner orden como en la casa en materia de disciplina; que
los baños de los niños(as) sean limpios y aseados, siempre están sucios; que el
colegio utilizara las redes sociales y el correo para comunicación con los
padres de familia; establecer horarios
de refuerzos académicos; tener sala de internet para todas las aulas y las
clases y estudiantes y; privilegiar las charlas con los estudiantes en temas
que ellos necesitan no solo académicos sino como personas o seres humanos en
formación: urbanidad, educación sexual, orientación en vocación profesional,
derechos humanos, sexuales y reproductivos.
Como se puede
identificar de las encuestas y entrevistas (entrevista con los docentes
realizada en la sesión de encuestas sobre el DOFA Institucional efectuada por
escrito), la gestión educativa infiere en los procesos de la convivencia
escolar, aspecto que no se puede desligar de los programas o planes de
fortalecimiento institucional con miras al logro de mejores estándares de calidad,
eficiencia y eficacia. En igual sentido, la gestión de la convivencia escolar,
no puede ser abordada en forma separada de la adecuada gestión institucional,
sino se desvirtuarían los logros correspondientes a obtener. Ese es el reto que se tiene para innovar en
la generación de un ambiente escolar pacífico u una gestión institucional con
liderazgo transformador.
CONCLUSIONES
Los fundamentos esenciales de la
política de convivencia escolar incorporados en la Ley 1620 de 2013 y su
Decreto Reglamentario 1965/13 para contribuir a la formación de ciudadanos
activos que aporten a la construcción de una sociedad democrática,
participativa, pluralista e intercultural; implica un cambio paradigmático no
sólo de los docentes, sino de quienes tienen a cargo la dirección o gestión
institucional de los establecimientos educativos. En igual forma, para los
padres de familia y los mismos estudiantes como actores principales del proceso
educativo y de transformación del país.
Comprender que los establecimientos
educativos son pequeñas sociedades que tienen una organización y estructura
particular, con prescripciones y
normas de convivencia que regulan y controlan la actuación, participación e
interacción de sus miembros (alumnos, docentes, autoridades, administrativos,
auxiliares, padres de familia).
La gestión de la convivencia en los
establecimientos educativos, está permeada por una serie de factores
propios del comportamiento de nuestras instituciones públicas, de las
cuales, las pertenecientes al sistema
educativo no se desprenden o separan y,
resultan afectadas por la cultura que las caracteriza en cuanto a la
gestión de una convivencia que tenga en común la participación de todos sus
actores; lo cual hace indispensable estudiar y replantear desde los manuales de
convivencia, si se quiere transformar las conductas violentas o impregnadas de conflictos
con el fin de generar espacios de convivencia tranquila y en paz, no sólo
dentro de las aulas, el establecimiento educativo y el contexto, sino que también
impacten en el seno de la familia.
Es importante comprender que los
distintos factores
que alteran o dificultan un clima adecuado de convivencia en los
establecimiento educativos, entre los cuales tenemos la agresividad y
violencia, la disrupción en al aula, el estrés docente, la falta de autoridad,
el autoritarismo y la desmotivación del estudiante y el rechazo a los
contenidos de enseñanza; requieren estrategias innovadoras para su tratamiento
que deben estar plenamente discutidas y definidas en los nuevos Manuales de
Convivencia Escolar que a partir de la fecha deben construir las Instituciones
educativas en cumplimiento del mandato legal (Ley 1620/13 y Decreto
Reglamentario 1965/13 y demás normas de los entes territoriales con sistema de
educación certificada) bajo una perspectiva integradora (diálogo y
colaboración), completamente alejado de la visión del modelo
punitivo-castigador o sancionador.
El reto de la comunidad educativa
(docentes, estudiantes, directivos-docentes, administrativos de las
instituciones educativas, padres de familia, sociedad y Estado representada por las Secretarías de Educación
y entidades relacionadas con el sector educativo (Administración Pública), en
los programas, estrategias, planes y acciones que se implementen para promover
la convivencia escolar con una alta disminución de los hechos que la alteran
(conflictos), no sólo está en el tratamiento de los casos aislados que ocurran,
sino en la expedición de toda una cultura que privilegie desde la prevención, el
tratamiento de los casos aislados y que la misma, esté inmersa o haga parte de
los principios orientadores del Proyecto Educativo Institucional (PEI). Sólo
así, se podrá crear una cultura de la no violencia, o de la sana convivencia o
convivencia pacífica en la que nos comprometamos todos y se pueda trabajar en
la construcción de un nuevo desarrollo.
En este sentido, el principal reto con
el que se debería abordar la problemática planteada es a través de la
elaboración del Manual de Convivencia Escolar con la participación absoluta de
la comunidad académica de la Institución que contenga los referentes y
compromisos de un cambio paradigmático y estructural en cuanto que la estancia
de los estudiantes en la Institución Educativa girará en torno a los ejes de la
resolución de conflictos en forma pacífica, e integradora y no con luces de
imposición de sanciones, castigos, o expulsiones.
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Fernández, Villaoslada
& Funes (2002), identifican tres modelos que guiarían de alguna u otra
manera la práctica de la convivencia en las escuelas: Punitivo-sancionador,
relacional e integrado. El primero,
su hipótesis es que la sanción disuade
de reincidir a quien ha cometido la falta y de que es ejemplificadora para los
demás porque los avisa. El segundo, parte de la hipótesis de que para el
infractor la reconciliación tiene un elevado costo emocional y moral, que es
más eficaz que el castigo. El tercero, propone la forma de prevenir y abordar
los conflictos, recoge los aspectos más valiosos de los dos modelos anteriores.
Plantea una relación directa entre las personas en conflicto bajo la
responsabilidad del centro, es decir, diálogo entre las partes y aplicación de
normas y sanciones. Según esto, el centro cuenta con una normativa que incluye
la posibilidad de acudir a un sistema de diálogo y colaboración (a través del
grupo de tratamiento de conflictos), siempre legitimado por el centro. Este
modelo concibe el conflicto como un hecho natural en la convivencia, ni malo ni
bueno en sí mismo. Es la manera de abordarlo la que permite un ambiente de
relaciones tranquilo y un uso educativo del conflicto.