ASESORIA Y CONSULTORIA JURIDICA, EN EDUCACIÓN Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ENTRENADOR EN LIDERAZGO

Abogado, Especializado en Gestión Pública, estudios de Maestría en Administración Pública -ESAP y Maestro en Administración Pública del Instituto Universitario Veracruzano de México, estudios de Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales (2023-2025) en el Colegio de Morelos (México), ex-Conjuez del tribunal administrativo del Huila. Docente Universitario y del magisterio, investigador y capacitador. Columnista y conferencista en liderazgo, emprendimiento e innovación y derechos humanos. Conciliador en Derecho. Amplia experiencia en el sector educativo, Administración Pública y liderazgo. Experto en gestión de fortalezas. Apasionado de la psicología positiva. No dude en contactarme y efectuar su consulta que de inmediato se dará respuesta oportuna a su llamado o consulta.

UN NUEVO MODELO DE LIDERAZGO

Los nuevos líderes y trabajadores del futuro deben tener una habilidad que pueda venderse al rededor del mundo. Con esa habilidad; construir una marca personal, idea o un producto. También, colaborar con otras personas que son diferentes a nosotros, de ciudades distintas, de otras nacionalidades, de especialidades y géneros no iguales. Si no tenemos clara esa habilidad, seremos rápidamente reemplazados.

jueves, 18 de junio de 2026

El poder de la estupidez

 Columna publicada en el Diario la Nación el 11 de junio d 2025

Justo en esta coyuntura en la que está Colombia, vale la pena traer a colación y hacer pedagogía, por un lado, de las leyes fundamentales de la estupidez humana escritas por Carlo M. Cipolla. En su orden. 1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación. 2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona. 3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso. 4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que, en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso. 5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir. Lástima, el espacio reducido para replicar todo lo que nos muestran estas leyes, pero al menos, manifestemos que de las mismas se desprenden estas categorías: los incautos, inteligentes, malvados y estúpidos. ¿En cuál encajará el pueblo, los gobernantes, partidos y movimientos sociales, entre otros? Por otro, si anexamos a este ejercicio pedagógico, el texto de José Luis Trueba Lara: “La tiranía de la estupidez. Los otros rostros del siglo XXI”; en la que busca respuestas a si ¿es justificable la fascinación que ejerce la democracia sobre el hombre moderno?, ¿si es preferible a los regímenes totalitarios?, ¿si la democracia se transformó en una religión política?; las reflexiones y respuestas nos dejan amarillos, por no decir, pálidos. Y si queremos seguir esa línea, no se podría dejar por fuera a Jano García en su manuscrito: “El triunfo de la estupidez. Por qué la ignorancia es más peligrosa que la maldad”. Al fin y al cabo, eso es lo que nos está destruyendo en Colombia. Estas notas, se entenderán mejor, sí lo contrargumentamos con las fábulas de Jean de La Fontaine: “El lobo y el cordero” o “el cuervo y el zorro”; en las que se da cuenta de la necedad y la falta de juicio de la mayoría de las personas. Por ello, su frase célebre citada infinitamente: “Todos los cerebros del mundo son impotentes ante cualquier estupidez que esté de moda”. Efectuadas estas lecturas, me pregunto: ¿Será que el presidente Petro con sus acciones nos considera a la gran mayoría estúpidos o incautos? ¿En sus elucubraciones se autodenominará el más inteligente? ¿o será que se quiere hacer ver como el malvado? El momento demanda otra cosa. 

No hay comentarios: