Columna publicada en el Diario la Nación el 16 de abril de 2025
Como es de
conocimiento público, después de recibir el informe del primer periodo
académico, el pasado viernes, en plena vía pública de la carrera 25 con calle
18 del barrio Timanco, en la comuna Seis de la ciudad, le fue arrebatada la
vida al estudiante del grado 7º, jornada tarde, Javier Santiago Mosquera
Chacón, quien tenía 15 años y cursaba sus estudios en la Institución Educativa
Técnico Superior de Neiva. Este es un hecho que no debe sumarse a las
estadísticas de las autoridades, como un caso más. Creo que esta es la copa que
rebosa el inconformismo en el manejo del tema de la seguridad en la ciudad. Por
un lado, es un estudiante de la Institución Educativa Técnico Superior y esto
tiene enormes connotaciones para nuestros estudiantes de este prestigioso
plantel educativo. Y no solo para el Técnico. Sino para todas las instituciones
educativas de Neiva. Personalmente, he
conocido el hecho dada mi calidad de presidente del consejo de padres de
familia, razón por la que transmito mi sentir de inmensa preocupación y zozobra
de todos los padres de familia en las reuniones internas que hemos tenido sobre
el particular y del cuerpo docente y estudiantil que se suma. No hubo mayor
despliegue de plantón, marcha o protesta, porque ya se había salido a descanso de
semana santa. Otro hubiese sido la reacción. Como segundo, es un menor de edad.
Cómo sociedad, aún debemos confiar en las pesquisas o investigaciones urgentes
de las autoridades (Personería, Policía, Fiscalía, Secretaría de Educación, Defensoría),
todas unidas con cruce de información para que den cuenta y resultados en
materia de investigación de los hechos a la ciudadanía y se tomen las medidas
preventivas para que no se siga repitiendo lo ocurrido. Por otro lado, los
padres de familia esperan respuesta. Muchas respuestas de las autoridades. Pero
también, un acompañamiento psicosocial que mitigue el dolor que esto causa a la
familia. Más cuando se tiene en este seno familiar del menor fallecido otros
hermanos, incluso, menores de edad para que medie el rol negativo a futuro.
Tarea urgente que lo puede coordinar la Secretaría de Educación Municipal. En general, reclamamos justicia inmediata.
Todos los padres unidos en este sentir. Los niños, exigen seguridad. Las
instituciones educativas deben ser centros de priorización de la seguridad y
convivencia. Repito, no una estadística más.

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