ASESORIA Y CONSULTORIA JURIDICA, EN EDUCACIÓN Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ENTRENADOR EN LIDERAZGO

Abogado, Especializado en Gestión Pública, estudios de Maestría en Administración Pública -ESAP y Maestro en Administración Pública del Instituto Universitario Veracruzano de México, estudios de Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales (2023-2025) en el Colegio de Morelos (México), ex-Conjuez del tribunal administrativo del Huila. Docente Universitario y del magisterio, investigador y capacitador. Columnista y conferencista en liderazgo, emprendimiento e innovación y derechos humanos. Conciliador en Derecho. Amplia experiencia en el sector educativo, Administración Pública y liderazgo. Experto en gestión de fortalezas. Apasionado de la psicología positiva. No dude en contactarme y efectuar su consulta que de inmediato se dará respuesta oportuna a su llamado o consulta.

UN NUEVO MODELO DE LIDERAZGO

Los nuevos líderes y trabajadores del futuro deben tener una habilidad que pueda venderse al rededor del mundo. Con esa habilidad; construir una marca personal, idea o un producto. También, colaborar con otras personas que son diferentes a nosotros, de ciudades distintas, de otras nacionalidades, de especialidades y géneros no iguales. Si no tenemos clara esa habilidad, seremos rápidamente reemplazados.

jueves, 18 de junio de 2026

Entre el Necropoder o Biopoder

Columna publicada en el Diario la Nación el 19 de febrero de 2025 

Con toda la convulsión que se está viviendo en el mundo, no sólo en lo político, con efectos devastadores en la vida de las personas, pues ésta pareciera que ya no tiene valor diferente a cualquier objeto; nos lleva de vuelta a comprender el porqué del necropoder o necropolítica por un lado, y por el otro, el biopoder o biopolítica. El primer término, poco lo referenciamos o apropiamos. Pero el historiador camerunés, Achille Mbembe la volvió una categoría conceptual al indicar, palabras más, palabras menos; que cuando se trata del poder soberano, este tiene tal facultad que puede controlar o dar la vida y la muerte de todas las personas. Sin embargo, este poder, ya no se vuelve exclusivo del soberano, sino que se repliega como una esponja en todos los sectores hasta llegar al punto de reconocerse “como economía de la muerte”, producto de todos los hechos mediado por los conflictos y la violencia en aumento, en el que finalmente se termina decidiendo sobre la vida de las personas. No son pocos los muertos en el ejercicio de este necropoder. Aterran las estadísticas a lo largo y ancho del país, para no ir tan lejos. Ya es como normal, todo lo que ocurre en nuestra propia gotera o nariz. Prácticamente estamos arropados por el necropoder. Nos está ganando. Desde otro ángulo, como contraposición, está el biopoder o la biopolítica. Lo ha defendido Michell Foucault, filósofo e historiador francés, quién pregonó que la finalidad tenía que ser el bienestar de la población como el más importante recurso junto al territorio y los bienes que en él se encuentran. Prima aquí, todo el impulso biológico, demográfico y tiene que representar la defensa de la vida humana. En este sentido, la biopolítica responde a la verdad estadística y científica para potenciar la vida. Razón primaria para defenderla sobre todos los órdenes. Pero, pareciera que ésta se deja opacar. Predomina en la actualidad, la cosificación del ser humano, por su actuar se asemeja a una mercancía y es fácilmente sustituibles. Estamos es en presencia del contrabiopoder o del necrocapitalismo como lo menciona Mbembe. Algo tenemos que hacer para que la balanza se revierta. Es urgente.    


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