Columna publicada en el Diario la Nación el 13 de mayo de 2026
A partir de
la decisión del gobierno del presidente Trump de modificar o cambiar las reglas
de la cooperación internacional, lo cual, ha generado un impacto que aún no se
ha dimensionado o calculado en cada uno de los departamentos en Colombia, no
solo por la cofinanciación de proyectos, sino de empleos perdidos (caso USAID),
es necesario, replantear la institucionalidad, hasta ahora existente, tanto a
nivel nacional, como en cada uno de los departamentos y municipios sobre la
materia. La agencia presidencial de cooperación, está en mora de establecer
nuevos derroteros sobre el tema. Es decir, se debe replantear su estrategia
nacional de cooperación internacional (ENCI). Hasta ahora, los departamentos,
municipios y entidades de la administración pública con sus oficinas de
relaciones internacionales o cooperación internacional no han dado el paso para
establecer nuevas estrategias de cooperación, no pensada desde la cooperación
para el desarrollo, sino bajo otro modelo. No se puede pensar ni esperar que la
cooperación internacional vuelva a ser como antes. El cambio es definitivo. En
este sentido, las gobernaciones y los municipios deben crear una nueva institucionalidad
(con la expedición de Ordenanzas departamentales y Acuerdos Municipales) para
orientar nuevos y diferentes mecanismos de cooperación internacional. Implica
iniciar un fuerte componente de capacitación a las organizaciones no
gubernamentales, organizaciones sociales comunales y otras instituciones para
que comprendan que la cooperación en el actual contexto global y geopolítico o
paradigmas de orden conceptual tiene nuevas temáticas, como también, otros formatos
o escenarios de cooperación o alianzas que se están cristalizando. Es necesario,
superar la desarticulación entre la nación, departamentos y municipios a fin de
recuperar el relacionamiento y hacer efectiva la cooperación internacional. Así
mismo, volver a generar credibilidad y confianza. Es urgente una cooperación de
impacto. No se puede seguir como antes. El cambio es profundo y definitivo. Hay
nuevas formas de hacer las cosas. Un nuevo replanteamiento, nuevas tecnologías.
Todas las organizaciones que pretendan continuar o jalonar recursos por
cooperación deben realizar un nuevo plan estratégico para crecer, tener
estructura, finanzas, crear reputación y operar para contribuir en la
superación de problemas públicos. Los recursos para cooperación no
desaparecerán. Por lo tanto, es hora de innovar en la forma de operar dado que
el dinero estará ahí y las apuestas para contribuir en una mejor calidad de
vida en las regiones continuarán. Es un llamado a repensar la forma como la
alcaldía de Neiva y la gobernación del departamento del Huila tienen sus
estrategias de cooperación internacional. Siempre esta área, no ha sido de
importancia estratégica. No ha contado con infraestructura, recursos y ha sido
la cenicienta en la administración pública. Este tema, es de importancia, hasta
para las juntas de acción comunal, qué en la actualidad, pueden ser
beneficiadas con recursos de cooperación si así se lo propusiera. Todo un reto
que tenemos.

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