ASESORIA Y CONSULTORIA JURIDICA, EN EDUCACIÓN Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ENTRENADOR EN LIDERAZGO

Abogado, Especializado en Gestión Pública, estudios de Maestría en Administración Pública -ESAP y Maestro en Administración Pública del Instituto Universitario Veracruzano de México, estudios de Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales (2023-2025) en el Colegio de Morelos (México), ex-Conjuez del tribunal administrativo del Huila. Docente Universitario y del magisterio, investigador y capacitador. Columnista y conferencista en liderazgo, emprendimiento e innovación y derechos humanos. Conciliador en Derecho. Amplia experiencia en el sector educativo, Administración Pública y liderazgo. Experto en gestión de fortalezas. Apasionado de la psicología positiva. No dude en contactarme y efectuar su consulta que de inmediato se dará respuesta oportuna a su llamado o consulta.

UN NUEVO MODELO DE LIDERAZGO

Los nuevos líderes y trabajadores del futuro deben tener una habilidad que pueda venderse al rededor del mundo. Con esa habilidad; construir una marca personal, idea o un producto. También, colaborar con otras personas que son diferentes a nosotros, de ciudades distintas, de otras nacionalidades, de especialidades y géneros no iguales. Si no tenemos clara esa habilidad, seremos rápidamente reemplazados.

martes, 23 de junio de 2026

Colombia de luto

 Columna publicada en el Diario la Nación el 25 de marzo de 2026

Cuanto dolor se siente por la tragedia ocurrida el pasado lunes con el siniestro del avión de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en zona rural de Puerto Leguízamo, departamento del Putumayo y la totalidad de los militares a bordo. Es doloroso este panorama, no sólo por el número de fallecidos, sino también, por los heridos o sobrevivientes. Sencillamente, nos debemos unir como colombianos, para expresar toda nuestra solidaridad a estos héroes de la patria. Tengo la fortuna de ser docente de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aeroespacial Colombiana-ESUFA, en Madrid, Cundinamarca desde el 2024, y conocer los sueños, metas, esperanzas, angustias y disciplina con la que a diario conviven los militares que le prestan este servicio honroso a la patria de cuidarnos. Cuando uno ha tenido en aula, algunos de ellos, y se da cuenta que perdieron la vida; uno no olvida el lugar donde se sentaban, su camaradería con los compañeros, sus aportes en clase, el rendimiento académico, su personalidad y el ímpetu de la fuerza, para defendernos ante las adversidades. Son personas que les toca sacrificar, hasta la vida en comodidad de una familia, como sí la tienen gran parte de los colombianos. Bastante tiempo en su formación, misiones, trabajo en sus unidades militares, y muchos de ellos, no tienen a su familia ahí cerca. Como no evocar, desde mi curso de gestión del talento humano, todas estas situaciones que me llegan al alma sobre su vida y entrega para con los colombianos. Hoy encuentro, con tanto sentido, la oración que realizamos al iniciar nuestras clases. Y, lo que más me sorprende, es que, a pesar de ser militares, esos segundos de oración para dar las gracias al todo poderoso por permitirnos pertenecer a esta fuerza, por tener una familia, por darnos inteligencia, alejarnos de los malos peligros, compañías, caminos adversos, darnos la vida, salud, una familia, oportunidades y por protegernos; es la que más valoran. Son conscientes que, en cualquier momento, puede ocurrirles algo trágico. Claro que no así, sino como primera instancia, producto de una confrontación con el objetivo. La realizan con una conciencia profunda, que uno queda con una alegría maravillosa de gratitud con el todo poderoso. Es una de las razones, por las que continúo en mi tercer año en esta institución contribuyendo en la formación de un mejor militar para prestarle un servicio de calidad al país. Por eso indico de primera fuente, que ellos necesitan ser respaldados por todos los colombianos, respetados, admirados, pero, sobre todo, bien conducidos por quien es el comandante en jefe, esto es, por el presidente de la república. El año anterior, también perdí dos mujeres que estaban en el programa de educación militar y que eran del Huila (Rivera y Garzón), en otro accidente de la FAC. Elevemos una oración, y pidámosle al todo poderoso, que los sobrevivientes, salgan bien de esta. Estamos de luto en Colombia. 

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