Columna publicada en el Diario la Nación el 31 de diciembre de 2025
A horas previas de la finalización de año 2025, tenemos un menú variado de
decisiones del gobierno nacional muy fuertes para digerir con la canción,
faltan cinco pa las 12 y el año va a terminar... Las maletas, las uvas, los
pantis o calzoncillos amarillos, entre otras creencias o agueros de fin de año,
no alcanzarán para tratar de olvidarlas o para digerirlas tranquilamente por
los efectos e impactos en los próximos días y meses. Tampoco el trago, pues
ello, contribuirá a fortalecer el guayabo que nos quedará para enfrentar y continuar
con la realidad. Para empezar, no nos hemos sobrepuesto del decreto de la
declaración de la emergencia económica y social y de sus decretos
reglamentarios que se avecinan. Hasta el Congreso de la República se puso las
pilas para hacer control político, justo en estos días. Ni los integrantes de
la corte constitucional descansarán plenamente. Ni que decir, de todos los
otros sectores económicos y políticos. Ahora, subamos el volumen a la
reflexión. La radicación por un grupo de líderes sociales, apadrinado por el
gobierno de Gustavo Petro y en el que está el exministro de Igualdad Carlos
Rosero, quienes radicaron ante la Registraduría la convocatoria a una Asamblea
Constituyente y que tienen el reto de recoger más de 3 millones de firmas para
pasar a discusión en el Congreso. Nada sencillo. En plenas elecciones, tanto de
congresistas, como para presidente. Los análisis son variados. El solo pensar
en los efectos, perturba. Pero sigamos. El aumento del salario mínimo para el
año 2026. Con sólo leer el mensaje del exministro de haciendo de Petro, José
Antonio Ocampo que enlistó los graves efectos sobre el aumento desmedido, ya se
complica más la fiesta de fin de año. Como no recordar a Chávez en Venezuela
cuando hizo lo mismo, aumentar el salario mínimo, muchos aplausos y un tiempo
después, los efectos. Dirán unos, no comparen los contextos. Es sólo para
revisar. Este es un punto también coyuntural dado el efecto dominó en todos los
sectores económicos y productivos en este aumento que impacta en por lo menos
70 servicios como lo han advertido los gremios económicos. Pero, sobre todo, de
donde financiarlo. Aquí se revisará la distorsión del mercado, inflación,
indicadores de pobreza, informalidad, etc. Bueno, sigamos con el menú. ¿Fue o
no estratégico el ascenso de generales y el cambio a una nueva cúpula de las
Fuerzas Militares cuando restan 7 meses de culminar su mandato?. No enlisto más
el número de cosas para no perturbar el regocijo de fin de año y año nuevo. El
año viejo hará de las suyas. No nos desanimemos. Al contrario: vamos a dar la
bienvenida al año nuevo 2026 con energía renovada, con los pies en la tierra y
una alegría desbordada. Este es el país de la belleza y de la vida. Feliz año
nuevo 2026.

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