Columna publicada en el Diario la Nación el 2 de julio de 2026
¿Recuerdan el personaje el Grinch y la película con este mismo nombre que odiaba la navidad, pero que realmente, lo que le disgustaba, era toda la gente que hacía ruido por esa celebración en la villa Quién?. Recibió este nombre por ser amargado cuando sonaba campana sobre campana porque no tenía espíritu navideño. Para superarlo, una niña, con un gran corazón se propuso hacerlo cambiar de opinión. Y lo logró. Eso hizo nuestro gobernador, alcalde y Corposanpedro en esta versión 64 del Festival del Bambuco. Nos cambiaron de opinión a todos los Grinchs de esta festividad. En mi caso particular, en calidad de columnista, me involucraron por fortuna con los pases de cortesía para vivir los principales eventos oficiales y sentir, vivir, comprender y expresar todas las expresiones mágicas del Sanpedro. Por supuesto, desde la misma apertura en el parque de la música hasta su cierre con la velada y coronación de la reina nacional del bambuco. Asistí juiciosamente a la mayoría de actividades. Como buen observador, apropié todos los comportamientos de propios y extraños. Incluso, hasta en los desfiles. De hecho, un grupo de 12 de mis estudiantes de una prestigiosa Institución de Educación Superior de Bogotá vinieron a vivir y sentir la fiesta en su cierre. Nunca antes había entendido la magia de esta festividad en toda su dimensión como ahora. Estuve atento y participe hasta de la rueda de prensa con la soberana elegida. Una percepción positiva, es la que nos llevamos. Mucho colorido como lo reclamaba cada vez que iba a un desfile. Nutrida las comparsas, alegres y variadas como soñaba. Ríos de personas en cada evento como tenía que ser. Sentí que se quedaron pequeños los espacios para albergar a los propios y visitantes. Se queda uno atrapado mientas el desfile cruza. La calidad de cada actividad, fue de alto nivel. El cubrimiento en notas de prensa estuvo super. Afortunadamente, los jurados eran y estuvieron a la altura. En otras palabras, sentí organización y aires de modernidad en el san pedro. Visualizaba que Coporsanpedro, aún sin dar los resultados, puede andar sola con la sinergia y coordinación de la institucionalidad para hacer de esta festividad una expresión rentable como sucede en Barranquilla y otras ciudades del mundo con estos eventos con sello internacional. Queda para evaluar la seguridad, mal comportamiento del gremio de taxistas, especulación hasta en palcos, restaurantes, bebidas, cabalgatas, entre otros. El san pedro será la fiesta más importante de Colombia con lo que está ocurriendo en Neiva. Por ello, nunca más seré un Grinch del San Pedro. Gracias mi Huila.

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