Columna publicada en el Diario la Nación el 25 de junio de 2025
La semana anterior, se concretó uno de los pasos más
importantes de participación ciudadana, como fue el proceso de diálogo social
para el control social a la gestión pública en articulación con el control
interno, previsto en la Ley 1757 de 2015 a una obra de infraestructura en Neiva
(un posible elefantico blanco) de la Escuela Superior de Administración
Pública-ESAP en alianza con el anterior Fondo Nacional de Desarrollo-Fonade,
hoy Enterritorio. Lo destacable, fue el proceso pedagógico adelantado por las
tres veedurías, conformadas en su mayoría, por estudiantes de la misma
institución. Este ejemplo, vale la pena que sea replicado a gran escala por
todas las veedurías del país. La forma como se planea, impulsa, moviliza, concreta
e intervienen las partes involucradas hasta llegar a su audiencia pública y la
fijación de los compromisos para superar el problema, el cual involucra a la
personería, contraloría, procuraduría, entre otras entidades y la fijación de
los compromisos, lo hace único y efectivo como mecanismo de participación
ciudadana. Ver en esta audiencia cómo entregan aclaraciones y explicaciones el
representante legal de la ESAP a la comunidad en general, así como todo el
equipo involucrado de la entidad encargada de la gestión de la construcción
-Enterritorio y del Consorcio conformado para el efecto, en torno a 16
preguntas que fueron realizadas para dar su respuesta en público sin evasivas
ni titubeos, fue fundamental. Me quito el sombrero y efectúo un reconocimiento
a las veedurías. Este sí es un ejercicio de control social ejemplar. No para
llegar y armar bochinche, quejas y denuncias si poner a las partes a dar
cuentas. Este ejercicio debe multiplicarse a gran escala en el país. En un
ejercicio de muchas horas de trabajo, diferentes sesiones, cancelaciones,
logística, recursos y otras situaciones, bajo este mecanismo o procedimiento,
en un espacio de más de 4 horas, se firmara una Acta de Compromiso, con 9
puntos en la que se comprometieron a que esta obra de más de 18 mil millones de
pesos en Neiva, finalmente, la ESAP pueda contar con su propia sede
administrativa y académica para quienes estudian administración pública, en el
terrero que cedió la gobernación del Huila donde funcionó la licorera del
departamento y sea una realidad en
septiembre de 2026. Quedan unos cronogramas estrictos, compromisos
fundamentales, incluso, de gestionar recursos en el presupuesto para la próxima
vigencia 2026 y, con ello, la tercera fase quede concluida. La ESAP es de
todos, y todos, estaremos vigilantes. Arriba el diálogo social como mecanismo
de control social a la gestión pública y su articulación con el sistema de
control interno como mecanismo de participación ciudadana.

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