OBERT ALEJANDRO ORTIZ R.
El Comité Tecnológico Académico creado en España en el 2007, entregó a finales del año anterior el “Libro Blanco de la Universidad Digital 2010”, donde destaca que las TIC se han convertido en la herramienta crucial para el futuro de las universidades, ya que no se puede desarrollar ninguna de sus tareas sustantivas (Docencia, Investigación y Proyección social) de forma satisfactoria para atender a las actuales demandas sin contar con unas tecnologías y sistemas de información adecuados. Estas deben ser ágiles, ya que el alineamiento organizacional es uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta cualquier organización en esta época, pero que desafortunadamente las dificultades en conseguir y mantenerlo estratégicamente se han postergado y dejado tomar ventaja con respecto al desarrollo tecnológico.
Expresa también que si se tiene consenso en la alta dirección de las Universidades sobre el buen gobierno de las NTIC, no solo se permitirá abordar la globalización de la educación superior en sus distintos espacios comunes, sino, que va a adquirir fortalezas para competir en el mercado global, ofrecer una educación de calidad y una formación continua a lo largo de la vida y contribuir a la plena implantación de la Sociedad del conocimiento; constituyendo estos unos presupuestos esenciales del gran reto de modernización de la Universidad
Sin embargo, el principal obstáculo para la introducción de las TIC en la universidad sigue siendo la falta de formación de sus empleados. Es necesario entonces, la realización cada vez más de alianzas entre las mismas instituciones y con el sector privado para desarrollar infraestructuras, contenidos, compartir metodologías, buenas prácticas, entre otros aspectos que logren este cometido.
Los responsables de informática de las universidades deben enfrentarse al reto de poner en marcha nuevos sistemas y mejorar los existentes, pero deben tener la mentalidad abierta y entender (como lo está haciendo el sector privado y también en un alto porcentaje el público), que deben darle paso la opción de externalizar (outsourcing) algunos desarrollos y mantenimientos informáticos.
Aunque las inversiones en infraestructura son necesarias, no son suficientes, ya que la flexibilidad requerida no se creará sin una comprensión y una agenda compartida entre los directivos de la organización y los responsables de NTIC dentro de las Instituciones.