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Abogado, Especializado en Gestión Pública, estudios de Maestría en Administración Pública -ESAP y Maestro en Administración Pública del Instituto Universitario Veracruzano de México, estudios de Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales (2023-2025) en el Colegio de Morelos (México), ex-Conjuez del tribunal administrativo del Huila. Docente Universitario y del magisterio, investigador y capacitador. Columnista y conferencista en liderazgo, emprendimiento e innovación y derechos humanos. Conciliador en Derecho. Amplia experiencia en el sector educativo, Administración Pública y liderazgo. Experto en gestión de fortalezas. Apasionado de la psicología positiva. No dude en contactarme y efectuar su consulta que de inmediato se dará respuesta oportuna a su llamado o consulta.

UN NUEVO MODELO DE LIDERAZGO

Los nuevos líderes y trabajadores del futuro deben tener una habilidad que pueda venderse al rededor del mundo. Con esa habilidad; construir una marca personal, idea o un producto. También, colaborar con otras personas que son diferentes a nosotros, de ciudades distintas, de otras nacionalidades, de especialidades y géneros no iguales. Si no tenemos clara esa habilidad, seremos rápidamente reemplazados.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

HACIA UNA NUEVA ORGANIZACIÓN SOCIAL



  Una época distinta, otras concepciones


Obert Alejandro Ortiz Rodríguez[1]

1Escuela Superior de Administración Pública – ESAP, Facultad de Posgrado. Maestría en Administración Pública.    Email: alejandrortizr@gmail.com


RESUMEN

A partir de los cambios y revoluciones surtidas por la humanidad con posterioridad a los años 70s, en todos las áreas del saber por la influencia de la globalización, internacionalización, tecnologías de la información y la comunicación y la denominada sociedad del conocimiento, las concepciones sobre el Estado, gobierno y políticas públicas han sido impactadas por nuevos referentes y una nueva definición del individuo. Una vez revisada la literatura de los autores seleccionados para la presente referenciación, se concluye que en la actualidad coexiste con una revalorización de lo diferente, de la diversidad, de lo nacional, de lo regional y de lo local, reflejándose todo ello en nuevas concepciones sobre lo que ha significado el Estado, la autonomía territorial y de la soberanía que, en general, no ponen en cuestión, sino que complementan, la necesidad de avanzar hacia formas de organización social o política estatal.


Palabras clave: Enfoques, Teoría, Estado, Política, Político, gobierno, gobernanza, políticas públicas.

INTRODUCCIÓN

Estamos en un mundo complejo, donde todo ha revolucionado por las nuevas tecnologías de la información y comunicación y por la sociedad del conocimiento[2]. Es decir, todo ha cambiado a velocidades inimaginables por la globalización, o quienes prefieren denominarla mundialización o internacionalización.  Estos cambios han impactado   no sólo el mismo comportamiento del ser humano consigo mismo sino con la naturaleza y fuera de ella. Constructos del hombre en torno a  sociedad, democracia, gobierno, autoridad, poder, política, dominación, obediencia, fuerza y consenso, políticas públicas, entre otros, están en decadencia o reformulación. En ello, han contribuido autores con  textos o teorías que versan sobre complejidad, caos determinista, dinámica no lineal, fractales, redes complejas, algoritmos evolucionarios, ciencia cognitiva, neurociencia general, neurociencia cognitiva o  neurociencia social y, acción colectiva[3], entre otras.

De esta  coyuntura o encrucijada en la que está la humanidad  que trasciende hasta en la epistemología[4], no se escapa ni siquiera las formas de organización social[5] que ha construido o edificado históricamente la sociedad, en torno a lo que comprende y significa el Estado principalmente. Como lo deja ver claramente Caminal, cuando afirma que cada vez surgen más fenómenos que cuestionan la forma del Estado-nación por los nuevos  procesos que se están dando en el mundo actual y que contribuyen en el desarrollo de organizaciones, por un lado, de ámbito supraestatal, y por otro, a escala subestatal[6].   Con otra visión están  Negri[7], quién cuestiona directamente: ¿para qué sirve aún el Estado? y, luego profundiza este interrogante con otro: ¿qué máquinas de subjetividades libres e iguales de fuerzas sociales cooperativas, se podrían transformar y construir hoy?, y  Santos[8] quien se cuestiona sobre ¿qué tipo de Estado está de vuelta?.

Con estas premisas e interrogantes, no sólo de Negri y Santos, sino también de  otros autores, se contextualiza una crisis del Estado en esta época distinta, y como consecuencia de ello, una nueva concepción o referente se esté gestando.

Esa crisis o referente, tiene como ancla los factores que contribuyeron en la fundamentación de la actual sociedad del conocimiento y que en siglos pasados (el conocimiento) no tuvo el mismo eco porque era limitado y no estaba al alcance de todos dada la inexistencia de las Nueva Tecnologías de la Información y comunicación para que facilitaran su fácil  y libre acceso. No obstante, aún con las advertencias realizadas, ¿será que todavía existen personas o parte de la sociedad que sigan alienadas frente a una nueva concepción de Estado en un mundo que es y se comporta diferente?. No es si quiera probable continuar con el argumento de quienes justifican la existencia del Estado como  un mal necesario, así sea que se comporte como un monstruo y al mismo tiempo verlo como un benefactor o como el que nos salva y luego emancipa, bajo la clara convicción de haber sido la máxima expresión de la alienación por un lado. Por el otro, tampoco es aceptable únicamente el deseo de alejarnos o, incluso,  destronarlo y reconstruirlo con otras manifestaciones que respondan al sentir y actuar de la sociedad actual, la cual ya no será la misma en un futuro no muy lejano al ritmo y velocidad en la que todo está cambiando y cuando ya es distinta. Enfrentar el reto o la tendencia hacia la creación y consolidación de unidades supraestatales, que en parte están sustituyendo los Estados, y que anuncian una creciente mundialización de la política y la tendencia hacia la localización de muchos poderes cerca de las personas, junto con el (re)surgimiento de reivindicaciones derivadas de identidades mucho más localizadas[9].                


NUEVA ORGANIZACIÓN SOCIAL


Al abordar los enfoques sobre el Estado, primero que todo es necesario referenciar la concepción de Weber[10]  en la que concebía el Estado como  “aquella comunidad humana que en el interior de un determinado territorio –el concepto del “territorio” es esencial a la definición- reclama para sí (con éxito) el monopolio de la coacción física legítima”.  Así mismo, que “desde el punto de vista de la Sociología, el Estado moderno era como una empresa con el mismo título de una fábrica.  Con estos pensamientos enfatizaba que la dominación por parte del Estado está inserta en todos los sectores o grados de formación de las personas.
   
Entre tanto, Kelsen[11] al cuestionarse si el Estado es una entidad real (sociológica) o una entidad jurídica, concluía en su análisis “que no hay un concepto sociológico del Estado diferente al concepto jurídico…”.  Por lo tanto,  que incluso el “sentido sociológico de Estado supone previamente un concepto jurídico del mismo.  Un órgano del Estado no es otra cosa que un individuo a cargo de una función específica dentro del ordenamiento jurídico. Los llamados elementos clásicos del Estado (poder, territorio, población) no son otra cosa, respectivamente, que la eficacia del orden jurídico y sus ámbitos de validez jurisdiccional”.

 En estos dos enfoques, nótese que la noción de Estado necesariamente tiene como protagonistas por un lado a la comunidad humana en general y por otro, los individuos que tengan algún cargo función. Pero, mientras para Weber, lo destacable era el monopolio de la coacción física en esa comunidad, Kelsen admitía, no esa coacción, sino el mando de esos individuos (en tanto representan órganos del Estado) sobre otros  pero desde la eficacia del orden jurídico entendiendo que siempre existe una relación entre quienes mandan y gobiernan y entre quienes obedecen y son gobernados. Es decir, la concepción sobre dominación pareciera que es distinta.

Con otra mirada, Carnoy[12] al avocar los enfoques propuestos por Marx, Engels, Lenin y Gramsci  sobre el Estado; encuentra en sus análisis que el Estado es el aparato represivo de la burguesía; un órgano del régimen de clase; para que las clases, con intereses económicos en pugna, no se devoren entre sí se hizo necesario un Poder, y este Poder que brota de la sociedad, pero que se coloca por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella, es el Estado; el Estado es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase; el Estado surge en el sitio en que las contradicciones de clase no pueden conciliarse; mientras el proletariado necesite todavía un Estado no lo necesitará en interés de la libertad sino para someter a sus adversarios, y tan pronto como pueda hablarse de libertad el Estado como tal dejará de existir; el Estado es, al mismo tiempo, instrumento primario para la expansión del poder de la clase dominante, y fuerza coercitiva (sociedad política) que mantiene débiles y desorganizados a los grupos subordinados.

A diferencia de Weber y Kelsen, Carnoy decanta en su abordaje conceptual sobre la concepción del  Estado; que el mismo fue creado por voluntad de la sociedad al facultar con un poder extremo y convertirlo en un  aparato represivo para solucionar los conflictos que se originan en el seno de la misma sociedad. Con estos planteamientos aparece un nuevo elemento como es el poder, con el que puede hacerse efectivo el monopolio de la coacción física legítima que explicada por  Weber y la eficacia del orden jurídico manifestada por  Kelsen.    

Desde otra arista, Karl Schmitt[13]  concibió el Estado como el status político de un pueblo organizado en el interior de unas fronteras territoriales.  Por el sentido del término, y por la índole del fenómeno histórico, el Estado representa un determinado modo de estar de un pueblo, es el modo que  contiene en el caso decisivo la pauta concluyente, y por esta razón, frente a los diversos status individuales y colectivos, teóricamente posibles, él es el status por antonomasia.  Por lo menos con este criterio ya no está presente la  coacción  defendida por Weber o eficacia de Kelsen, ni poder que advertía Carnoy. La característica es que representaba la forma de estar un pueblo. Esto implica de todas formas que el pueblo es el que determina la organización social deseada en un momento histórico.   

Al decir de  Torres[14] sobre  el concepto de Estado, deja entrever que su construcción está en la noción de violencia o, si se quiere, en forma más general, lo decisivo está en una teoría sobre la violencia.  En otras palabras, en el momento de generarse un corto-circuito entra a funcionar el Estado para garantizar el proceso de selectividad sistémico  o para operar con la evitación sistémica (violencia). Sin embargo, aquí se manifiesta por legítima el uso de la violencia cuando se considere que se generan hechos que alteren la normal comunicación del Estado que le hable en dicho momento. Bajo esta concepción,  estaría aquí presente, el poder, la coacción y la forma de estar de un pueblo.  

En el caso de Marsh y Stoker[15] al referirse al Estado plantean que ninguna corriente teórica contemporánea lo considera un mero agente de una o varias fuerzas sociales, todos reconocen su autonomía. Al mismo tiempo, la mayoría de los autores no dan su unidad por sentada ni la consideran inevitable sino más bien una construcción política. Así, el análisis tiene que reconocer  que las divisiones que hay entre el Estado y su forma de relacionarse con la sociedad civil tienen repercusiones en esa misma sociedad civil y reflejan también sus divisiones. Además, dicho análisis tiene que determinar en qué medida y cómo se construye la unidad del Estado.

Los anteriores enfoques indican la relación entre el hombre y el Estado y las tensiones (fuerza, poder, autoridad, gobierno, dominación, legitimidad, legalidad y consenso) producidas entre este y los actores de poder y que en la actualidad ya no responden con las mismas lógicas de hace siglos. Esa relación y tensiones han cambiado profundamente, incluso las concepciones anotadas, además de las manifestaciones con las que se presentan. Lo común, es un cuestionamiento frente a la efectividad de los sistemas de organización de la sociedad actual tanto en sus dimensiones económicas como políticas por las demandas que no son solucionadas. La reflexión se expande también en cuanto a si aún las categorías de persona, individuo, ciudadano o sujeto con derechos o desprovistos de estos por los servicios persistirá en las nuevas visiones de la vida y del mundo que se prospecta. De igual forma, la encrucijada entre si estamos ante una sociedad de la razón, de masas, o nueva sociedad civil u otro tipo de sociedad que aún no se haya vislumbrado. Ni qué decir entonces, de la concepción del Estado, su rol o fines.  De este escenario de reflexión o replanteamiento, también se involucra, no sólo el deseo individual de los sujetos para su realización, sino también al gobierno, la técnica, la política y las instituciones existentes.

Ya en el sendero de las transformaciones ubicamos los fundamentos de Jessop[16], cuando contempla que ha llegado el momento necesario para destronar al Estado de su posición superior dentro de la sociedad y considerarlo simplemente como un ordenamiento institucional entre otros más. Incluso, va más allá al advertir que tanto los marxistas ya no consideran al Estado como un capitalista colectivo ideal; que los neoestatistas ya no lo ven como un sujeto legal soberano; Que ha sido deconstruido por los foucaultianos; que las femininistas ya no lo conciben simplemente como el patriarca general; y que los analistas del discurso así como los teóricos de la autopoiesis[17]  consideran que se constituye, sea irónicamente o no, a través de prácticas discursivas contingentes o comunicativas.  En otras palabras, el Estado se percibe como un sistema emergente, parcial, inestable e interdependiente de otros sistemas en un orden social complejo.

En los sustentos de Santos[18] distingue dos vertientes de transformación del Estado; la primera como comunidad ilusoria (conjunto de reformas recientes que buscan devolver alguna centralidad al Estado en la economía y en las políticas sociales) y la segunda, el de las venas cerradas (sintetiza hoy las posibilidades-y también los límites – de la imaginación política del fin del capitalismo y del fin del colonialismo).  Plantea además, la refundación del Estado a partir de un constitucionalismo transformador, el reconocimiento de la plurinacionalidad, su consagración en un proyecto de país consagrado en la Constitución, una nueva institucionalidad en función de los derechos colectivos, con aceptación del pluralismo jurídico, una nueva territorialidad, nueva organización del Estado y nuevas formas de planificación y reconocimiento de la interculturalidad y del mestizaje propios de cada contexto.

Por su parte Moncayo[19]  expresa que la visión del Estado actual y del desplazamiento de sus funciones constitucionales de antes al ámbito del imperio (capitalismo) es definitiva. Sólo teniéndola clara se puede evitar el grave error de albergar nostalgia por los poderes del Estado-nación o resucitar cualquier política que festeje la nación.

Por último, en la necesidad de comprender la transformación del Estado, es importante manifestar que dentro de su funcionamiento de acuerdo con los enfoques mencionados, se presentan ciertos momentos o circunstancias en el que se altera su aparente normal desarrollo; situación que en general se ha denominado, Estados de Excepción. Al respecto, Giorgio[20] indica que el Estado de excepción se presenta como la apertura en el ordenamiento de una laguna ficticia con el objetivo de salvaguardar la existencia de la norma y su aplicabilidad a la situación ordinaria. La laguna no es interna a la Ley, sino que se refiere a su relación con la realidad, a la propia posibilidad de su aplicación. Es como si el derecho contuviera una fractura esencial que se sitúa entre el establecimiento de la norma y su aplicación y que, en el caso extremo, sólo puede componerse por medio del Estado de excepción, es decir, creando una zona en que la aplicación es suspendida, pero la Ley permanece, como tal en vigor.  Este fundamento, prácticamente ha sido, no la excepción, sino la constante en el funcionamiento de los Estados. Constituye una realidad que fractura los Acuerdos de quienes han representado a la Sociedad establecidos en una Constitución. Sin embargo, es la expresión de las tensiones que exigen aplicación o intervención inmediata y luego se legalizan y también quedan legitimados.      


COMENTARIOS GENERALES


Si con el auge o dominio de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación TICs, el fácil acceso a la información, el progreso de la ciencia, la producción y reproducción acelerada del conocimiento, sumado a la consolidación de procesos propios derivados de las dinámicas de internacionalización y globalización por incidencia del mercado o el capitalismo; se ha propiciado un replanteamiento en todos los campos de la humanidad, en el caso de la organización y estructuración del Estado que tanto habrá ocurrido.

La sensación en la percepción de la sociedad sobre la inexistencia de fronteras, barreras  o límites territoriales entre regiones o Estados ha tomado fuerza. El patriarcado del Estado demostrado con el uso de la violencia legítima, del poder y de la coacción física, en cuanto a que contribuye a solucionar los problemas de la comunidad está fracturado así como su concepción histórica por el poder o la facultad que en su momento le entregó la sociedad.

Lo que está claro por ahora, es que definitivamente la tarea está es en entender conjuntamente que el Estado, el gobierno y  políticas públicas sin sujetos no se pueden comprender. No es posible únicamente tener como componente fundamental o protagonista solamente al Estado.  El reto es comprender el nuevo rol de los sujetos en la sociedad del conocimiento o en el marco del pleno desarrollo del capitalismo inmerso también en las nuevas estructuras o superestructuras del Estado (comprende sistema y régimen político) que reclama soluciones democráticas para el logro de calidad de vida o bienestar.  El predominio en esta nueva sociedad es lo económico y lo político (no lo estatal o estructuras de gobierno tradicional).   

Como lo afirma Caminal, “el sujeto es un pueblo, lo hemos identificado como una nacionalidad política- que reivindica ejercer ese derecho colectivo de decisión democrática (autodeterminación) para escoger su propia soberanía o su propio orden social y su forma de gobierno[21].  En este orden de ideas, vale reiterar los interrogantes planteados por Negri[22]: ¿Seremos capaces de seguir la transformación de la intelectualidad en sujeto revolucionario, de enriquecer políticamente la producción de la subjetividad?, ¿Es posible poner en funcionamiento la presencia de la utopía?, ¿El problema de la movilidad subjetiva interna de la intelectualidad de la masa, tiene un sentido?, ¿Qué significa descubrir y determinar el poder constituyente del intelecto general?, ¿qué máquinas de subjetividades libres e iguales, de fuerzas sociales cooperativas, se pueden construir hoy?. Y luego recalcó: “Hoy convendría ir mucho más allá y sospechar, de manera crítica, que allí puede estar la verdad, una utopía que puede construir una nueva máquina”.  

Esta nueva máquina, que en este caso sería una nueva organización social, para una época distinta, que exige soluciones diferentes, requiere indiscutiblemente el despojo de la alienación que se ha padecido por siglos para responder a las novedosas exigencias y comportamientos de esta sociedad también distinta a la de  hace siglos.  En un mundo como el de hoy, en el que no existen las fronteras que anteriormente se profundizaron y que constituyeron por años, el eje fundamental de la soberanía de los Estados como unos de sus elementos constitutivos, también está impactada por las conductas de la sociedad mejor informada y más empoderada conceptualmente y sobre sus derechos fundamentales.   

La sociedad de hoy tiene una valoración más consciente de lo que significa la igualdad de un hombre frente a otro hombre o ser humano. Esta misma sociedad cuestiona con mucha más potencia el hecho o derecho que se abrogan unos hombres de mandar y otros el de obedecer que, finalmente, como se advirtió esta ahora, la razón del Estado (dominación con legitimidad política). También, esa misma sociedad no está ajena ni alienada frente a las grandes transformaciones que están ocurriendo en el planeta tierra en todos los campos o sectores. Por el contrario, se encuentra en una especie de reflexión en torno a la evolución en sí misma del hombre y el cosmos y las etapas que han marcado rupturas y, por lo tanto, modificado comportamientos. En otras palabras, está revaluando lo que significó en sus inicios el descubrimiento de la agricultura, de los metales, la revolución industrial, luego la tecnológica o de las comunicaciones y ahora la revolución de las energías alternativas. Es decir, por lo menos, se tiene la conciencia de estar en un proceso de transición del mundo micro (nano) al mundo macro (necesidades) que ha impactado con mayores efectos en esta era o sociedad del conocimiento o de la información. La preocupación es, no seguir pensando y actuando en forma lineal en un mundo que no está comportándose igual, que es hiperacelerado y en el que la sensación de vivir en tiempos exponenciales y bajo lineamientos adicionales de una revolución genética que está en marcha es su patrón principal.


Si esto está ocurriendo a velocidades incalculables, obliga a indagar en qué medida los políticos, planificadores, actores y promotores de lo que hasta hoy se conoce como “desarrollo y bienestar humano” se han apropiado de esta ola transformadora, o si por el contrario, se quedaron del tren de este mundo en movimiento y en continuo cambio. Y ni qué hablar o pensar de los que se consideran dominantes de los otros hombres  y que se encuentran cobijados bajo la figura del Estado o en su calidad de gobernantes.  ¿Será que estos personajes que se abrogan el derecho de conducir a otros seguirán pensando que el desarrollo económico tiene como objetivo mejorar la renta, el bienestar y capacidad económica de los pueblos únicamente desde la concepción de la renta percápita (calificando entre países pobres y ricos)?,  o ¿que para que haya progreso económico basta con asegurar que haya capital humano cualificado, un progreso técnico a partir de la investigación y que este mismo progreso se mida positivamente si se garantiza que hay aumento de tasas de ahorro y producción?, o desde otra perspectiva  ¿persistirá que aún no tienen la suficiente certeza y conciencia sobre la crisis de energía en la sociedad humana y la necesidad de replantear los cimientos de una cooperación real y eficaz entre el ser humano y la naturaleza?,  o por el contrario ¿no se habrán dado cuenta que con sus acciones adornadas con las que aparentan impulsar el desarrollo desde la concepción económica éste ha llegado al principio del fin?, y finalmente ¿será que aún están con el paradigma en cuanto a que el rol del Estado no tiene por qué cambiar en esta época de transformaciones?, o que no es evidente ¿que el auge de la gobernanza y de las políticas públicas como demostración de la existencia del Estado no es tan convincente?.

Si todo cambió o está transformándose, como se ha reiteredo, ¿por qué la forma o la concepción que se tiene sobre desarrollo aún no se altera? y aún más potente, ¿si la modificación o concepción histórica del Estado, aún se aferra y persiste inmune?.  No es posible continuar ensayando con la sociedad concepciones que son cortas ante los nuevos retos y prioridades de la humanidad. Como lo han planteado algunos investigadores cuando han hecho referencia a la necesidad de una nueva visión que tome holísticamente la naturaleza y el ser humano desde un enfoque sistémico, alternativo, además de ser nuevamente concebida y corregida. A manera de ejemplo, se puede referenciar la concepción de Max Neef Manfred[23] cuando invita a ser herejes para cambiar concepciones o componentes, incluso de teorías económicas y fomentar un cambio, en especial, del concepto de desarrollo con acciones, estrategias, programas y operaciones, hasta hoy desconocidas. Incluso va mucho más allá cuando reconoce que hasta la concepción del tiempo y el espacio hoy es diferente. También el hecho de dar respuesta a esas relaciones entre los sexos que en la actualidad está marcada por otras necesidades y satisfactores distintos y, que tengan como sello en su intervención o fundamento una verdadera teoría del desarrollo a escala humana apropiada para impulsar el bienestar completamente articulado y respetando la diversidad que actualmente impera, lo cual daría respuesta a un nuevo rol de Estado para una época distinta. Si se acogiera este llamado, en cuanto a que se requiere concebir el desarrollo desde el entendimiento o comprensión de otra tecnología, economía, saber, visión de la ciencia, concepción del progreso, de la vida y de la muerte, de la pobreza y la riqueza enmarcado dentro de un cambio radical y profundo con políticas de equidad, pensando exclusivamente en el ser humano y la naturaleza; el reto y trabajo en esta sociedad del conocimiento, estaría enfocado a  transformar la tecnología micro en sistemas macro para superar en parte los problemas del mismo ser humano sin deteriorar el medio ambiente o la naturaleza bajo una marcada obligación moral de orientar todos los asuntos que tienen que ver con la salud, seguridad alimentaria, remediación ambiental y producción de energía bajo un enfoque holístico y no seguir desperdiciando las aún novedosas propiedades que exhibe la materia.  Ello,  implicaría un cambio de chip, o mejor, un cambio en todo orden, por supuesto que el del Estado como es conocido hoy. Con el apoyo de una sociedad vibrante y apropiada de sus necesidades y satisfactores tanto personales como familiares y contextuales de este nuevo mundo que tiene otras connotaciones diferentes a la de hace décadas y siglos. O mejor, por las lógicas que nunca debieron cambiar como las leyes de la naturaleza. En consecuencia, las revoluciones que ha tenido la humanidad son objeto nuevamente de reflexión para entender en qué momento se cambió de norte  y tratar de enmendar en algo lo realizado en el transcurso de la evolución del hombre.

Como gran conclusión, pareciera que el retorno a la época donde no se contaba con la figura del Estado, o mejor de un Estado dominador del ser humano o prójimo constituye el mayor anhelo. No obstante, el verdadero secreto está en la educación de los hombres para entender que otras formas de  organización social son posibles de conseguir  y alcanzar para que no se siga contemplando como una utopía, sino que se haga realidad. Una nueva organización social sembrado en la sociedad, de la sociedad y para la sociedad y no para dominar al ser humano y prójimo sino por lograr acciones colectivas basadas en las necesidades y satisfactores humanos es la meta. El uso de la violencia legítima, de la fuerza, del poder, de la dominación por parte del Estado ya fueron permeadas en estos tiempos de crisis o cambios profundos de civilización que se acentúa en la necesidad de instalarse en la búsqueda de una identidad originaria.
              
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BIBLIOGRAFÍA


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WEBER, Max, (1997) . Economía y Sociedad., Bogotá, F.C.E.  IX. La institución Estatal racional y los partidos políticos y parlamentos modernos (sociología del Estado), pág. 1047-1076.




[1] Abogado, Especialista en Gestión Pública, estudiante de la Maestría en Administración Pública de la ESAP. 
[2] El término ‘sociedad del conocimiento’ ocupa un lugar estelar en la discusión actual en las ciencias sociales así como en la política europea. Se trata de un concepto que aparentemente resume las transformaciones sociales que se están produciendo en la sociedad moderna y sirve para el análisis de estas transformaciones. Al mismo tiempo, ofrece una visión del futuro para guiar normativamente las acciones políticas. Sin embargo, ha tenido una adaptación desigual en las diferentes áreas lingüísticas concurriendo también con otros términos como ‘sociedad de la información’ y ‘sociedad red’. Este artículo tiene como objetivo exponer brevemente el estado de la cuestión de la discusión alemana de la sociedad del conocimiento. Biblio 3W. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales. (Serie documental de Geo Crítica). Universidad de Barcelona. Vol. XI, nº 683, 25 de octubre de 2006.
[3] REYNOSO C. Edgar Morín y la Complejidad: Elemento para una crítica. Universidad de Buenos Aires. Grupo Antropocaos. Versión 1.6- Septiembre de 2007.
[4] JARAMILLO ECHEVERRY, L.G. ¿Qué es Epistemología?. Mi mirar epistemológico y el progreso de la ciencia. Universidad del Cauca. Agosto de 2003. En la mayoría de los textos la palabra epistemología se encuentra relacionada como aquella ciencia, o parte de la ciencia encargada de la teoría del conocimiento; caso de Tamayo (1997) que, al citar a Aristóteles, la reconoce como la ciencia que tiene por objeto conocer las cosas en su esencia y en sus causas. Para Piaget, la epistemología "es el estudio del pasaje de los estados de menor conocimiento a los estados de un conocimiento más avanzado, preguntándose Piaget, por el cómo conoce el sujeto (como se pasa de un nivel de conocimiento a otro); la pregunta es más por el proceso y no por lo "qué es" el conocimiento en sí" (Cortes y Gil 1997).  Para Ceberio y Watzlawick (1998), "el término epistemología deriva del griego episteme que significa conocimiento, y es una rama de la filosofía que se ocupa de todos los elementos que procuran la adquisición de conocimiento e investiga los fundamentos, límites, métodos y validez del mismo".
[5] CAMINAL, M. Manual de Ciencia Política. 2005. En este texto, el Estado como organización social supone: Organización política obligatoria, un ordenamiento jurídico, un aparato de gobierno, una población y un territorio.  
[6] Ibídem. Pág. 499. Aquí explica la doble tendencia del poder de las democracias modernas.
[7] NEGRI, A. ¿Para que sirve aún el Estado?.  Prólogo al libro de Víctor Manuel Moncayo. El leviatán derrotado: Reflexiones sobre la teoría del Estado y el caso colombiano.
[8] SANTOS, Boaventura de Souza, (2010). “La refundación del Estado y os falso positivos” en: La refundación del Estado en América latina, perspectivas desde una epistemología del sur, Lima: IIDS y PDTG, p. 67-111. 
[9] CAMINAL, M. Pág. 499
[10] Weber, Max, (1997) . Economía y Sociedad., Bogotá, F.C.E.  IX. La institución Estatal racional y los partidos políticos y parlamentos modernos (sociología del Estado), pág. 1047-1076.  Además de hacer alusión al Estado, también expresa que:  y  la “política, sería, así, para nosotros: aspiración a la participación en el poder, o la influencia sobre la distribución del poder , ya sea entre Estados, o en el interior de un Estado, entre los grupos humanos que comprende, lo cual corresponde también esencialmente al uso lingüístico”. “El estado, lo mismo que las demás asociaciones políticas que lo han precedido, es una relación de dominio de hombres sobre hombres basada en el medio de la coacción legítima (es decir: considerada legítima)”.  Dominación por la autoridad del pasado, de la costumbre, tradicional. Luego la autoridad del don de gracia personal extraordinario (carisma)  y la dominación en virtud de la legalidad.   “ El Estado moderno es una asociación de dominio de tipo institucional que en el interior de un territorio  ha tratado con éxito de  monopolizar la coacción física legítima como instrumento de dominio, y reúne a dicho objeto los medios materiales de explotación en manos de sus directores pero habiendo expropiado para ello a todos los funcionarios de clase autónomos, que anteriormente disponían de aquéllos por derecho propio, y colocándose a sí mismo, en lugar de ellos, en la cima suprema.  En el Estado moderno, el verdadero  dominio, que no consiste ni en los discursos parlamentarios ni en las proclamas de monarcas sino en el manejo diario de la administración, se encuentra necesariamente en manos de la burocracia, tanto militar como civil.
[11] KELSEN, Hans (1960). Teoría General del Derecho y del Estado, México, UNAM, 1969, Pág. 215-246.  Aquí defiende Kelsen expresa que se debe  hacer alusión al Estado como personificación del orden jurídico nacional, como orden y como comunidad constituida por ese orden, como unidad sociológica (unidad social constituida por acción recíproca o por una voluntad común o por intereses comunes, como organismo, como dominación), y el concepto jurídico y sociológico del Estado, además de sus órganos, sujeto de deberes y derechos, elementos y su relación entre el derecho privado y público. Que por lo tanto, se puede describir la realidad social sin usar el término “Estado”. En cuanto persona, el Estado no es sino la personificación de esa unidad. Decir “órgano del Estado es lo mismo que decir “órgano del derecho”   el Estado no es otra cosa que una personificación metafórica del derecho, no es algo distinto del orden jurídico vigente en una cierta porción del globo.  En realidad, la postulación de una entidad-persona, el Estado, como sujeto previo y preexistente al orden jurídico, es una manifestación más del animismo primitivo. Sin embargo –admite el propio Kelsen– un concepto sociológico de Estado útil para el examen científico. Se trata del Estado como dominación. Así entendido, el Estado es visto como una relación entre quienes mandan y gobiernan, por un lado, y quienes obedecen y son gobernados, por otro lado. Pero la sociología del Estado sólo se interesa por el mando que ciertos individuos ejercen, en tanto “órganos del Estado”, sobre otros. Y sólo puede entenderse la noción de “órgano del Estado” en un sentido jurídico.
[12] CARNOY, Martínn. (1993). El Estado y la teoría política, México, Alianza, 1993, P. 63-113. Al referirse a Marx expresa que  en realidad, el Estado es un medio esencial de la dominación de clase en la sociedad capitalista. No está por encima de la lucha de clases, sino profundamente comprometido en ellas.  El Estado surgiendo de las relaciones de producción, no representa el bien común, sino que es la expresión política de la estructura de clases inherente a la producción. En los mismos términos manifiesta que según Hegel (también coinciden Hobbes, Locke, Rousseau y Smith), el Estado es eterno, no histórico: trasciende la sociedad como una colectividad idealizada. Por ello, es más que unas simples instituciones políticas. Tuvo una visión del Estado como encargado de representar la “colectividad social”  por encima de intereses y clases particulares, asegurando que la competencia  entre individuos y grupos siga siendo ordenada, en tanto que los intereses colectivos del “todo” social se preservan en las acciones del Estado mismo. Afirmó que el Estado tiene sus orígenes en la necesidad de controlar las luchas sociales entre distintos intereses económicos, y que tal control está en manos de la clase económicamente más poderosa de la sociedad. El Estado capitalista es una respuesta a la necesidad de mediar en el conflicto de clases y de mantener el “orden”, y un orden que reproduce el predominio económico de la burguesía.
[13] SCHMITT, Karl. (1991). El concepto de lo político (texto de 1932), Madrid, Editorial Alianza Universidad, p. 49-122.
[14] TORRES NAFARRETE, J. (2004). “El Estado del sistema político”, en: Luhmann: la política como sistema, México: Fondo de Cultura Económica/Universidad Iberoamericana/UNAM, P. 211-242.  
[15] MARSH, David & Stoker, Gerry. (1997), “La convergencia  de las teorías del Estado”, en: Teoría y métodos de la ciencia política.  Alianza Editorial. Madrid, 1997, p.273-291.
[16] JESSOP, Bob. “Desarrollo recientes en la teoría del EstadoE: En: Crísis del Estado de Bienestar. Siglo del Hombre/Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Unal. Bogotá, 1999. Pp.89122.
[17] GALASSI, J.G. y CORREA, B. La teoría de la autopoiesis y su aplicación en las ciencias sociales. El caso de la interacción social. Revista de Epistemología de Ciencias Sociales. Universidad de la Frontera. Chile.  
[18] SANTOS, Boaventura de Souza, (2010). “La refundación del Estado y os falso positivos” en: La refundación del Estado en América latina, perspectivas desde una epistemología del sur, Lima: IIDS y PDTG, p. 67-111. 
[19] MONCAYO C., V.M., “El leviatán derrotado: reflexiones sobre teoría del Estado y el caso colombiano. Editorial Norma. 2004.
[20] GIORGIO, A. (2004). “Estado de Excepción. Homo sacer III, Valencia, Pre-Textos,  p 9-78.
[21] CAMINAL, M. Manual de Ciencia Política. Pág. 498. Aquí hace relación a la Autodeterminación de los pueblos cuando en 1966 las Naciones Unidas en los convenios de derechos internacionales la establecieron a fin de que cada pueblo decidieran libremente su status político y persiguieran libremente su desarrollo económico, social y cultural.
[22] NEGRI, A. ¿Para qué sirve aún el Estado?.  Prólogo al libro de Víctor Manuel Moncayo. El leviatán derrotado: Reflexiones sobre la teoría del Estado y el caso colombiano. Pág. 36-37
[23] MANFRED, A. Max-Neef. “Desarrollo y necesidades humanas.

lunes, 27 de octubre de 2014

DERECHO DE PETICION AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPUBLICA



Neiva, 27 de octubre de 2014

Excelentísimo Señor
JUAN MANUAL SANTOS CALDERON
Presidente
REPUBLICA DE COLOMBIA
Bogotá D.C.
E.  S.    D.

Asunto: Designación Director(a) de la ESAP

Respetuoso Saludo.

OBERT ALEJANDRO ORTIZ RODRIGUEZ, mayor, identificado como aparece al pie de mi correspondiente firma, en mi calidad de egresado de la especialización en Gestión pública en el año 2000 y actual estudiante de la Maestría en Administración Pública de la Escuela Superior de Administración Pública-ESAP, también en mi calidad de Docente, investigador y capacitador de la misma institución en la Sede Territorial Huila, Caquetá y Putumayo, desde hace 7 años, por lo tanto, conocedor de su misión, principios, valores, cultura e historia institucional, invocando la Ley 1712/14 en su máxima expresión de respeto a Usted y a la dignidad de la Presidencia, así como sustentándonos en los principios del buen gobierno que han sido pilares de su gestión y el hecho de considerar la realización de un trabajo arduo para hacer de “Colombia la más educada” como se ha propuesto incorporar en el nuevo Plan de Desarrollo Nacional  en el contexto latinoamericano;  respetuosamente me dirijo a Usted, intención que es respaldada por miles de estudiantes, egresados, docentes e incluso administrativos de la ESAP en el sentido de expresarle que reconsidere la designación del nuevo(a) Director (a) de la Escuela Superior de Administración Pública-ESAP, en cuanto a que el mismo salga del seno de su cuerpo misional, que sea debidamente conocedor de lo que es la Administración Pública en este mundo globalizado y específicamente en Colombia, dado el rol protagónico que debemos cumplir en esta etapa posconflicto (sería la segunda joya de la corona, después del SENA) .

Señor Presidente, escudado en esta petición (derecho de acceso a la información), respetuosamente lo invitamos para que Usted, previo a tomar una determinación de designar un nuevo Director para la Institución, participe en un Consejo Directivo, donde le podamos presentar el Balance de lo que ha sido la ESAP en estos más de 50 años, la reforma que está engavetada desde hace un buen tiempo  y los retos que sí tenemos para apoyar el posconflicto desde la academia, con la sapiencia del trasegar por estas décadas impartiendo conocimiento de la Administración Pública.  Esta participación suya en este Consejo Directivo, sería el escenario ideal para expresarle que esta institución sería bien y mejor manejada (Orientada o Gerenciada) por una de nuestras personas (docentes expertos en Administración Pública o personalidades que están dentro de nuestra institución conocedoras del tema), con un mayor éxito y más pertinencia y pertenencia.

A manera de ejemplo, lo mismo que está padeciendo hoy la ESAP, se vivía con en el anterior UNISUR, creada por el Presidente Belisario Betancourt, luego transformada en Universidad Nacional Abierta y a Distancia-UNAD, que luego se transformó en ente autónomo y en el que tuve la oportunidad de trabajar durante 8 años como asesor jurídico y luego Director regional de una de sus sedes en el Huila. Esta era una institución llena de problemas propios de los establecimientos públicos de la rama ejecutiva, hasta que el Presidente de turno conoció la experiencia y apoyo su fortalecimiento y hoy tiene más de 60.000 estudiantes por todo el país, con la metodología a distancia y los logros alcanzados.

Al llegar a la ESAP, conocí su naturaleza jurídica, su historia, el hecho de estar vinculado al Departamento Administrativo de la Función Pública y todos los aspectos que se dan en torno al nombramiento o designación de su director por parte del Presidente de la República.  Señor Presidente, es hora de concedernos un espacio en su agenda para reconocer y revalorar el papel de nuestra querida ESAP que hoy tiene más de 15.000 estudiantes, con programas propios para el proceso posconflicto, propios de la Administración pública, un buena cantidad de egresados haciendo patria, y quienes seguimos formándonos en Maestría en torno al pensamiento de lo público.  Sin duda alguna, el resultado sería la reconsideración para nombrar a alguien con un excelente perfil, que nos sintamos bien representados como comunidad Esapista y, dispuestos a trabajar en nuestros procesos misionales, pero con énfasis en sus posturas de gobierno, en cuanto a lo que posconflicto se refiere.

Es importante expresarle que acabo de culminar como docente de la ESAP un “Seminario en análisis y gestión de políticas públicas” intensivo de 68 horas con estudiantes de Décimo Semestre de Administración Pública Territorial (culminan su ciclo de formación) de la Escuela, y el énfasis  del Seminario  y taller práctico realizado estuvo enfocado a ¿cómo administrar la paz en un escenario posconflicto al 3032 en el Departamento del Putumayo, teniendo como referencia, los documentos: 1. Teoría del conflicto, Percy Calderón Concha y 2. Hacia la construcción de lecciones del posconflicto. Gonzalo Wielandt, ejercicio académico-práctico realizado con más de 100 líderes entre los cuales se encontraba todo el Staf de la Unidad de Víctimas del Putumayo, 30 personas del posgrado de Derechos Humanos de la ESAP y líderes que estudian administración Pública Territorial en este departamento y concluyó con una prospección en cuanto a futuros deseables para el Putumayo al 2032, pero no son optimistas.

Este ejercicio, sirvió de reflexión para realizar esta solicitud al Señor Presidente a fin de que podamos contar con una persona que responda más a la Academia como director (a), experta(o) en Administración Pública y en la misión de nuestra querida ESAP y bajo su orientación y las directrices de Presidencia, sin presión politiquera, al menos en estos cuatro años que tendremos, podamos dar respuesta con pasos firmes a nuestros colombianos en este sentido.

Gracias Señor Presidente por todas las consideraciones que tenga frente a esta comunicación, no sin antes expresarle que no responde sólo a mis deseos de hacer patria como lo he venido haciendo a lo largo de mi experiencia profesional centrada en la educación superior, sino al clamor de los estudiantes, docentes, administrativos y egresados que siempre nos sentimos frustrados con los nombramientos del Director y los choques posteriores entre los estamentos de la institución por diferencias de enfoques. El reto es enorme, y lo tenemos claro. Sólo necesitamos su respaldo, propio de lo que realmente se llama “Nueva Gestión Pública.

De mi consideración, respeto y admiración.

Comedidamente,

OBERT ALEJANDRO ORTIZ RODRIGUEZ
C.C. No. 79.633.812 de Bogotá
Docente Universitario-Investigador y Capacitador
Escuela Superior de Administración Pública-ESAP
Territorial Huila, Caquetá y Putumayo
@OBERTALEJANDRO

Copia. Medios de Comunicación
           Directora Departamento Administrativo de la Presidencia de la República
           Docentes, Estudiantes, Egresados y Administrativos ESAP
           Comunidad en general.    

martes, 9 de septiembre de 2014

¿REFORMA DEL ESTADO?

Martes, 09 Septiembre 2014 00:00Columna Escrita por  
Ahora los colombianos nuevamente nos enfrentamos a una serie de temas que reformarán la Constitución (para afianzar más de 40 reformas en estos 23 años) en lo que tiene que ver con el fin de reelección presidencial, la creación de un supertribunal, reglas para las altas cortes, eliminación del voto preferente, prohibición de la puerta giratoria entre los magistrados de las altas cortes, eliminación del Consejo Superior de la Judicatura, imposición del castigo de la silla vacía, aparente restablecimiento del equilibrio de poderes, cambios en la elección de procurador y contralor, levantamiento de inhabilidades para que congresistas puedan ser nombrados en otros cargos, etc.; todo ello, con el argumento de promover - según el gobierno- positivamente el dinamismo de los liderazgos.

Es hora de convocar a los investigadores y expertos en ciencia política, historia, economía, filosofía y sociología para que nos recuerden los enfoques y fundamentos teóricos sobre el Estado, el Gobierno, la Administración Pública y las Políticas Públicas a fin de reconstruir la reflexión del debate, no sólo en Colombia, sino en América Latina en general sobre lo que verdaderamente es la evolución del concepto del Estado, las reformas surtidas, la modernización lograda en algunos puntos del planeta y, los modelos adoptados en Bolivia y Ecuador y compararlos con las barbaridades que hacemos con el nuestro.

Imaginemos por un momento, que en un salón pequeño, cafetería o incluso en las ágoras de una universidad, nos deleitáramos con la socialización de los constructos acerca del Estado por parte de Weber, Kelsen, Schmitt, Marx, Engels, Lenin, Hegel, Hobbes, Locke, Rosseau, Carnoy, Torres Nafarrate, Marsh, Jessop, Ebensour, Santos, Negri, Agamben y otros; sobre si el Estado es racional, histórico, material, eterno, ideal, entidad real o jurídica, de derecho, social, organismo, dominación, unidad sociológica, orden, comunidad, sociedad política organizada, sujeto de deberes y derechos y, establecer en cual encajaría el modelo actual del Estado Colombiano .

Requerimos en estos tiempos, un nuevo aire y empuje teórico sobre lo antes indicado, pues la sociedad civil de hoy está más empoderada sobre sus reclamaciones contra un Estado dominador, que se excusa en la violencia legítima; pero que en definitiva, sin la sociedad no existiría. En otras palabras, ¿dónde están los intelectuales? Estos no sólo deben estar al servicio del sistema de los partidos políticos, también de la base del pueblo. Santos, no reforma el Estado. Vuelve añicos es la estructura de la Administración Pública.

jueves, 14 de agosto de 2014

¿ESCUELA O GEN DE VIOLENCIA?

Jueves, 14 Agosto 2014 00:00Columna Escrita por   en el Diario la Nación
En este país cuando uno hace solicitudes de forma respetuosa a las autoridades, las mismas no se responden. Por ello, los ciudadanos deben acudir a mecanismos como el derecho de petición, tutelas u otras instancias para cumplir sus cometidos. Ello, cuando actuamos dentro del marco de la norma.

Lo referencio, pues en una columna titulada “Carta al Gobernador” en este mismo espacio, en la cual requería el pronunciamiento de nuestro mandatario departamental en torno a tomar medidas coordinadas y no aisladas para adelantar de manera urgente por cada uno de los establecimientos educativos del departamento y de las mismas secretarías de educación las acciones en cuanto a la gestión de la convivencia escolar de conformidad con lo ordenado por la Ley 1620/13 y su Decreto Reglamentario 1965/13.

Desde luego, no obtuvimos respuesta alguna. Sin embargo, en la Institución Educativa, Luis Ignacio Andrade de Neiva, con el liderazgo de la asociación de padres, se inició un trabajo de investigación (estudio de caso con enfoque cualitativo y cuantitativo) que entregará verdaderos insumos para cumplir la Ley.

Lo primero, fue realizar una encuesta de 16 preguntas a los docentes sobre su percepción en cuanto a la gestión escolar en su institución (de 33, 21 contestaron el instrumento), como segundo, en reunión de padres de familia, se practicó la segunda encuesta de diez preguntas sobre su percepción en cuanto a gestión institucional y de convivencia escolar (contestaron 239 padres el instrumento) y como tercero, se practicó la encuesta de 29 preguntas a los estudiantes (de los 750 se les aplicó a 207 de los cursos cuarto, quinto, sexto, séptimo, octavo, noveno y once) relacionada con la convivencia escolar en su institución (causas, casos, estrategias para su intervención, etc.).

Al realizar el ejercicio de tabulación para entregar los resultados, les adelanto que estos difieren totalmente a lo que están pensando los docentes y directivos de los establecimientos educativos en cuanto a la forma como deben ser los nuevos manuales de convivencia. Estos últimos, tienen el paradigma de tener nuevamente un manual bajo el esquema culpabilizador, sancionador y con un listado interminable de faltas disciplinarias que cometen los estudiantes y sus procedimientos de castigo.
Innovan un poco frente a la ruta y los protocolos. Mientras que del estudio de caso, se desprende que se debe es actuar mejorando la gestión institucional, la infraestructura, humanización de docentes, prevención y fomento del diálogo y mejores oportunidades y alternativas a los estudiantes para su pacífica estancia en las aulas bajo una fuerte presencia de psicorientadores. 

lunes, 28 de julio de 2014

POLITICA CERO CORRUPCION

Lunes, 28 Julio 2014 04:12

Columna Escrita por  

En la pasada campaña electoral para la presidencia de la república, los candidatos realizaron propuestas concretas para eliminar la corrupción, fenómeno o enfermedad que carcome como un cáncer a la sociedad colombiana. Intenciones como las de promover un gobierno con voluntad política y manos limpias y la regulación de las veedurías; fortalecer la participación ciudadana e impulsar la organización social libre de maquinaria y mermelada, escoger funcionarios con base en el mérito, participación activa y transparente de gobernantes locales; colocar a los corruptos como objetivos de alto valor en el centro de la política criminal; conformar bloque de búsqueda contra los corrutos, impulsar estrictas veedurías y auditorías visibles; ejecución de recursos con honradez, transparencia, eficiencia y sin derroche.

La situación es que se han adoptado, expedido y reformado distintas normas como convenciones internacionales Conpes 167/13- política pública integral anticorrupción-, Estatuto Anticorrupción-Ley 1474/11, en contratación estatal, en derecho disciplinario, en procedimiento fiscal, etc. Normatividad conducente a aumentar las penas, eliminar subrogados y atenuantes, aumentar agravantes, ampliación de términos, entre otras estrategias y mecanismos. Incluso, se generara falta disciplinaria a los gerentes de entidades del Estado, sí además de cumplir estrictamente las disposiciones legales antes indicadas, no efectúan pedagogía o realizan los planes estratégicos anticorrupción y mapas de riesgos en sus instituciones. En este panorama, varias entidades han tomado el liderazgo para iniciar un cambio en esa lucha frontal contra la corrupción. Como ejemplo a seguir por la distintas entidades del Estado en el departamento del Huila, está la iniciativa de la oficina de Planeación y Desarrollo Institucional del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo que con el apoyo de la Escuela Superior de Administración Pública-Esap se capacitó a más de 200 funcionarios en estrategias y herramientas de lucha contra la corrupción y en el fortalecimiento del Plan Estratégico y el mapa de riesgos anticorrupción para dimensionar y asumir el compromiso en prevenir actos corruptos. La meta es, comprometer a sus más de 1500 personas vinculadas a la entidad en el pleno conocimiento de los fundamentos legales y de política pública en cuanto a la lucha frontal contra este cáncer, así como sus estrategias para prevenirla, involucrando directamente a la alta dirección, Junta Directiva y la Gerencia con un mensaje contundente a los huilenses y colombianos en general a partir de la fecha: cero corrupción. No es un sueño. Se quiere obtener la acreditación.

domingo, 20 de julio de 2014

UN NUEVO PARTIDO POLITICO

Columna publicada el 19 de Julio en el Diario la Nación

El 19 de septiembre del año pasado en este mismo espacio, advertía sobre la necesidad de efectuar por parte de las instituciones de educación, una nueva formación y pedagogía  en torno a lo que significan los partidos y regímenes políticos para el fortalecimiento de la democracia. Reitero, para bien o para mal (como lo hice en su momento) sobre las lecciones que nos estaba dando el Expresidente Uribe frente al tema, en otras palabras, con la gestación del partido político Centro Democrático. Dicha capacitación, no debería estar enfocada solo a recordar la historia de los partidos tradicionales (Conservador y Liberal), sino todas las opciones partidistas que a lo largo del siglo XX se promovieron (Unión Repúblicana; Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria, fundado en los años 30 por Jorge Eliecer Gaitán; Alianza Popular Nacional: Anapo. Fundado por Rojas Pinilla durante el Frente Nacional; Partido Comunista de Colombia; Movimiento Unitario Metapolítico de Regina Once; Movimiento de Salvación Nacional, fundado por Álvaro Gómez Hurtado; Nueva Fuerza Democrática, fundado por Andrés Pastrana: Alianza Democrática M-19; Unión Patriótica UP, y los promovidos en lo que va corrido del presente siglo XXI (-Partido de la U; Partido Cambio Radical; Partido Polo Democrático Alternativo; Partido Verde; Movimiento Independiente de Renovación Absoluta –MIRA; Movimiento Progresistas; Alianza Social Independiente –ASI; Autoridades Indígenas de Colombia; Movimiento Afrivides; Movimiento de Inclusión y Oportunidades y el que será un hecho: Centro Democrático), con el fin de comprender, en especial por parte de nuestra juventud alienada, las razones, entre otras, de las circunstancias sociales, políticas y económicas que padecemos.     


Al haber seguido de cerca, al menos académicamente, el fenómeno de estos 12 años en torno a la teoría y cómo se arma, estructura, surge y evoluciona un partido; así como los sistemas, clasificación, tipos, categorías, alianzas, dimensiones, miembros y dirección de los mismos; su naturaleza y grados de participación; autoridad de dirigentes y parlamentarios; selección de gobernantes; nominación de candidatos; representación y deformación de la opinión; partidos y separación de poderes, autoridad gubernamental y funciones de la oposición; he podido comprender, así sea mínimamente en la práctica por lo ocurrido con el partido de la U y ahora con el naciente partido Centro Democrático estos temas.  Pero, sería interesante y placentero recordar y analizar en estos debates en la educación qué reclamo,  todas las maniobras que hicieron los fundadores de los movimientos y partidos en mención y su gran diferencia con lo realizado por Uribe. ¿Iniciaría el principio del fin de los partidos tradicionales?.

martes, 8 de julio de 2014

¡COLOMBIANOS EN TERCERA VIA?

Martes, 08 Julio 2014 03:52Columna Escrita por  . 
Sin una total y verdadera realización de los fines del Estado Social de Derecho definidos en la carta política de 1991, el presidente reelecto ahora nos sale con manifestaciones, actividades o invitaciones para que nos embarquemos en lo que en un momento de su vida entendió sobre lo que era la tercera vía (ya tuvo 4 años para ello).

Y como en un programa de actitud positiva, aprovechando un evento para empresarios, nos trae a quienes representan hoy intereses de multinacionales en su calidad de expresidentes para que validemos sus intenciones (Bill Clinton, Tony Blair, Fernando Enrique Cardoso, Ricardo Lagos y Felipe González).

Al escuchar cuidadosamente las intervenciones de estos líderes, ninguno de ellos (exceptonuestro Presidente) dio argumentos sobre lo que significa la tercera vía y, menos, si algún país o mandatario la está aplicando en estos tiempos con otras realidades. Sólo se dedicaron a elogiar su reelección, felicitarlo por el proceso de paz y a motivarnos para que nos unamos entorno a lo que serán las bases ideológicas de su nuevo gobierno, incluido el de la paz (reafirmado en el comunicado suscrito).

Lo que se observa es una gran preocupación en el mandatario (por todos los compromisos adquiridos) para obtener el consenso de la izquierda que lo apoyo, al recordarles que la tercera vía es él en persona y que necesita la solidaridad absoluta de todos en su nuevo periodo de gobierno.

Sin embargo, la tercera vía no es una fórmula universal, ni es una ideología, es algo práctico. Esa practicidad debe reflejarse en la ampliación de la democracia y en la capacidad de buscar el equilibrio en un Estado como el nuestro donde no hay equidad. Así ello implique profundas reformas, como las que no se han podido hacer y que se piden a gritos (en el agro, educación, justicia, etc.)

Las Farc si son serias no le jalarán a eso, mucho menos la ultraderecha como ya lo notificó, los progresistas lo pensarán y los débiles partidos políticos dejarán en claro sus voces aisladas. Entonces, en un país que ha sido gobernado por apellidos; sin cultura e ideología política; con un congreso propio de un club de familias, donde existen dictaduras regionales; continúa la violencia, paros, desigualdad ¿habrá espacios para terceras vías? ¿Otra excusa sin resultados?, ¿la oposición debe sumarse y desaparecer? ¿Ffrmamos cheque en blanco?