ASESORIA Y CONSULTORIA JURIDICA, EN EDUCACIÓN Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y ENTRENADOR EN LIDERAZGO

Abogado, Especializado en Gestión Pública, Maestría en Administración Pública (curso seminario de Tesis). Docente Universitario, investigador y capacitador. Columnista y conferencista en liderazgo, emprendimiento e innovación. Conciliador en Derecho. Amplia experiencia en el sector educativo, Administración Pública y liderazgo. Experto en gestión de fortalezas. Apasionado de la psicología positiva. No dude en contactarme y efectuar su consulta que de inmediato se dará respuesta oportuna a su llamado o consulta


UN NUEVO MODELO DE LIDERAZGO

Los nuevos líderes y trabajadores del futuro deben tener una habilidad que pueda venderse al rededor del mundo. Con esa habilidad; construir una marca personal, idea o un producto. También, colaborar con otras personas que son diferentes a nosotros, de ciudades distintas, de otras nacionalidades, de especialidades y géneros no iguales. Si no tenemos clara esa habilidad, seremos rápidamente reemplazados.

martes, 18 de abril de 2017

TODOS SOMOS CORRUPTOS


Con motivo del Foro sobre Corrupción promovido por la Revista Semana para los días 19 y 20 de abril de 2017, aprovecho para dar a conocer estas líneas recogidas de varias conferencias, especialmente para mis lectores.
¿CORRUPTO YO?
Verificadas las múltiples definiciones sobre corrupción o corrupto, éstas no permiten la aplicación o concreción en cuanto a un grupo específico de individuos y, mucho menos, determinan o permiten establecer categoría alguna sobre el  corrupto. Esto puede parecer un poco polémico, pero en realidad la corrupción es una enfermedad, un fenómeno que sufrimos todos los individuos de acuerdo a sus propias características y no responde simplemente a la categorización de un individuo.  Hablamos o repetimos, por la influencia de los medios de comunicación, que un individuo tiene justamente una serie de características casi que genealógicas o genéticas que lo identifican frente a otros por tener la costumbre de robar el erario público. Pero ello es falso. Sucede todo lo contrario. Todos los seres humanos, desafortunadamente tendemos hacia la corrupción. Lo que ocurre es que nos escudamos en justificaciones absolutamente hipócritas y nos autoengaños con cualquier tipo de tonterías y estupideces para poder escudar situaciones que no existen. Pero, ¿porque todos los individuos tendemos a la corrupción?. Sencillamente, por los siguientes aspectos o factores: 1.-  El interés personal que perseguimos. 2.- La obtención de un beneficio extra-posicional en todo lo que hacemos y, 3.- El abuso de poder cuando lo logramos tener. Estos tres pilares, son desafortunadamente sobre los cuales gira nuestra  sociedad. Especialmente nuestra sociedad iberoamericana. En primer lugar, ¿qué hace que un ser humano o individuo actué? o, ¿cuál es su interés para proceder?.   ¿Será por un interés altruista, comunitario o de cualquier otra naturaleza?. Desafortunadamente no. La mayoría de los individuos en la sociedad actúan por un interés personal. Como segundo lugar, en cuanto al abuso del poder, uno inmediatamente reflexiona en que ésta es la figura más desastrosa que ha existido en la humanidad. Pero en realidad, todos nosotros, desafortunadamente somos unos pequeños abusadores del poder desde la infancia y en diferentes contextos, en nuestra familia, con nuestros amigos, en la organización donde trabajamos o en cualquier otro espacio donde nos relacionemos. No importa si estamos en la posibilidad de ostentar un poder mínimo, pequeño o grande. Esto lo han confirmado diversos estudios o corrientes psicológicas que van desde el conductismo hasta el individualismo, desde autores como Albert, Skinner, Young o Freud quienes han manifestado que, entre todas las finalidades del individuo, una en particular es la que persiguen, y es la obtención de poder. Entonces, debemos entender que el poder no necesariamente se ejerce bajo el contexto de una normatividad, ni bajo el contexto del cumplimiento estricto de una teoría. En el caso del ejercicio del poder absoluto, éste no sigue ni cumple regla alguna. Por lo tanto, corresponde al patrón propio de quien es corrupto.  Esto implica que, cuando una persona llega a una determinada situación del ejercicio de poder, por ejemplo, a un determinado cargo, ese poder se manifiesta al máximo, o al menos se visibiliza profundamente cuando el individuo no tiene, ni siquiera, un parámetro mínimo de honestidad, constituyendo su actuación o actos, el reflejo del verdadero ejercicio de poder. Entonces, llegamos a una desafortunada situación o conclusión de que todos los individuos tenemos,  tendemos y queremos desde nuestro inconsciente o subconsciente, obtener esta manifestación, espacio o situación de poder.

Es importante recalcar, que frente a la obtención de beneficios (no porque uno considere o quiera este tipo de valores)  por el hecho de estar en una sociedad occidental en la llevamos muchos años diciendo y admitiendo mentiras, estupideces y tonterías, en cuanto a que, la corrupción simplemente se puede determinar es a partir de la educación y del modelo social, que realmente no existen, no corresponde, porque nuestros parámetros de conducta siempre están enfocados o predeterminados es hacia la obtención de beneficios de la manera más sencilla posible. Existen varios ejemplos. Entre ellos, el que se personifica jocosamente (por parte del Ex ministro Portocarrero) con quién podríamos llamar, en este caso, Jhony. Jhony, era un niño que creció con el ejemplo que le dio su padre como cualquiera de nosotros; un padre que  por supuesto, declara renta bajando los ingresos de todos su bienes. Un padre que cuando el niño le decía: no quiero ir al colegio, inmediatamente, reflexionaba o se preguntaba, ¿entonces qué hacemos?. Después de haber auscultado, resuelve que mejor a través, o con la influencia de su tío que es médico, se le consiga un certificado médico para presentar la excusa perfecta y quedar muy bien en el Colegio por su inasistencia o falla. Por supuesto que Jhony tiene amigos, amigos que le ayudan y le contribuyen a respaldar su intención o petición. Entonces, si esto es repetitivo en una institución educativa, en la que se construye el futuro de los jóvenes ¿cuál sería el ideal del estudiante?. ¿El ideal de Jhony o el ideal del estudiante honesto?. ¡Por supuesto que no!. El ideal que siempre se construye y se forma, es el del abuso, el del que consigue todo fácil, el del estudiante que se gana todo, obtiene las mejores notas sin ni siquiera estudiar. Ese es el ideal, ideal que lamentablemente se impone.

Si nosotros estuviéramos en otro contexto, por ejemplo, el del programa famoso de televisión llamado “los Simpsoms”, la situación sería diferente.  Si los Simsomps estuvieran en Colombia, Bart Simpsoms sería el presidente de Colombia, más o menos. Sí, porque es el individuo que consigue todo fácil, es el individuo que engaña a todo el mundo, el individuo que abusa de todo el mundo. Fíjense, incluso como irónicamente, en toda la proyección que se hace del futuro de los Simsomps, finalmente Bart, termina no tan bien. Mientras que Lisa, que es la juiciosa, termina con una posición mucho mayor.

Pero estamos en Colombia, desafortunadamente y, el sistema no funciona así.  estamos en la gran sociedad de la malicia indígena donde al individuo que más admiramos socialmente, desafortunadamente es el individuo facilista, el individuo que se gana una beca y no quiere estudiar, el individuo que jamás coge un libro y se saca cinco en sus calificaciones, ese es patéticamente el individuo que nosotros endiosamos en Colombia. Pero esto no para ahí. Jhony sigue creciendo un poco y le toca  prestar el servicio militar. Pero ¿qué ocurre?; que Jhony evade el servicio militar, o lo presta, como el hijo del Presidente Santos y obtiene medallas de manera cuestionable que son reservadas para los hombres con mucho más grado o esfuerzo aportado en su causa. Luego, más adelante ingresa a la Universidad. Y, ¿qué intenta hacer ya en su calidad de estudiante universitario?. Por supuesto,  desea obtener la máxima nota a través, no de estudio, sino simplemente de la copia, del plagio y otra serie de mecanismos, menos el del esfuerzo concienzudo. Y, entonces, la mayoría de nosotros pues vamos alimentando esta situación.

Posteriormente, un día, no por casualidad Jhony presencia que sus padres comenten una infracción de tránsito, los detiene un Policía de tránsito y, como todo policía, prácticamente todos, porque eso en la realidad, se ve de manera cotidiana, éste les dice ante el problema presentado: ¡pues yo quiero ayudarlo, no quiero perjudicarlo, entonces ayudémonos entre ambos en ese problema!. ¿Y qué es lo que termina sucediendo?: que ambos ceden a la corrupción. Jhony observó y se le gravó en su mente cómo sus padres hicieron eso y le queda como parámetro de conducta. Entonces, ¿todas estas conductas se sancionan socialmente?. No, no se sancionan socialmente. Es más, todo lo contrario, son unos antivalores que tenemos como los grandes pilares en nuestra sociedad. El individuo que no estudia y que saca cinco ¿quién es para nosotros?: el más inteligente, el individuo que no paga el servicio militar, al que se le pueden perdonar ciertas actitudes, incluso antisociales. Pues resulta que este personaje es el admirado por ser el más vivo, el individuo que no declara renta, el que no se deja robar del Estado, entre otras cosas. Entonces, surge el patrón de comportamiento en el entendido que como todo el mundo roba, entonces yo tampoco pago impuestos o cumplo mis deberes mínimos y desafortunadamente sobre esos valores se construye nuestro imaginario colectivo. Sin embargo, hipócritamente nosotros venimos siempre a decir: es que la corrupción es algo indefinido, allá inconcreto y yo no sé en qué momento se volvieron extraterrestres (quiénes tienen la responsabilidad de legislar, administrar justicia o gobernar), y además, porqué se volvieron distintos a nosotros.  Esto lo reflexionamos cuando pensamos en los individuos que trabajan en una Alcaldía, en el congreso, en una entidad pública, etc. Pero debemos tener en cuenta que, ellos también han sufrido la corrupción como cualquiera de nosotros y, sustancialmente tuvieron esos mínimos baches, esos mínimos ejemplos de parte de sus padres.  No obstante, ante el aparente rechazo, de alguna manera a ellos los llamamos individuos corruptos,  aunque esté de presente que no queremos reconocer que lo que tenemos realmente es una sociedad corrupta y desde el punto de vista de los mecanismos de la personalidad, lo que queremos es, aislar los grandes defectos.  Eso es como cuando una persona tiene un defecto y se intenta aislarlo. Pues así también hacemos con esta serie de individuos que catalogamos como corruptos que, finalmente los involucramos o se dejaron involucrar en grandes escándalos de corrupción y son los que en estos momentos están en la cárcel simplemente como mecanismo de defensa del yo, de la reflexión. Cuando el individuo por ejemplo, que es cojo, homosexual y hablamos mal de éste último, es más bien porque realmente está reprimiendo el hecho de que también quiere ser homosexual. ¿Pero quién reprime esos deseos?. Entonces, así muchas veces le pasa a nuestra sociedad con el fenómeno de la corrupción. Decimos ese individuo es corrupto. Más bien, ¿no será que nosotros queremos entrar desafortunadamente en ese sistema?, ¿no será que nosotros queremos ser como esos políticos que de un momento a otro llegaron a ser multimillonarios?. Por supuesto, no estamos  haciendo una propagación de los valores de la corrupción, sino que estamos diciendo cómo realmente es la sociedad colombiana, y por eso ¿cuáles son los mecanismos que tienen que establecerse y construirse para la lucha contra la corrupción?.

Ante lo aquí planteado, dejémonos de estupideces, de tonterías, de aceptar que hay corruptos, individuos completamente distintos a nosotros, y que debemos sancionarlos fuertemente. No. El corrupto puede ser cualquiera de nosotros como diría una propaganda que se hizo hace mucho tiempo, Pérez, soy yo, Aurelio, puedo ser yo, el corrupto puedo ser yo, cualquiera de nosotros puede llegar a un acto de corrupción. Por eso las medidas que se tomen frente a la corrupción no son medidas que se tomen frente a extraterrestres, son medidas frente a cualquiera de nosotros para evitar las tentaciones que tiene la  corrupción. Medidas estas que deben girar fundamental frente a tres ejes transversales: 1. En comparación de la responsabilidad de funcionarios públicos y de los particulares.   Aquí, en la medida en que siempre utilizamos ese mecanismo de defensa del yo, de la reflexión. Esto es propio cuando manifestamos que los corruptos son los servidores públicos. Siempre se ha dicho: es que los políticos, es que en el congreso o los congresistas siempre se roban el dinero. Y por el otro lado, si revisamos en nuestro ámbito privado, toda esa serie de conductas, también se da pero en el ámbito privado. En este sentido, en el estatuto anticorrupción, se quiso tener la misma dureza frente a la corrupción pública que frente a la corrupción privada. La corrupción privada está en todas partes. Como dice la canción: está en el aire, finalmente, en todo, hasta en los empleos en organizaciones no sólo públicas sino también privadas. Una persona llega a un puesto de poder e intenta poner a trabajar a su familia, no importa si es en un empleo público o cargo privado. La corrupción privada la vemos todos los días.  Existen numerosos ejemplos sobre el particular. Eso se ve hasta en el fútbol, que es la mejor muestra. Allí fue un laboratorio de trata de personas por un buen tiempo. Y si no ¿porqué la selección Colombia empezó a tener mejores resultados?. Pues, porque terminamos o redujimos al menos, el gran cartel de tráfico de personas que se presentaba en la costa pacífica con el tema. ¿qué sucedía?. Muy sencillo. Era mucho más fácil, prácticamente adueñarse de un jugador de la costa pacífica o de Tumaco, o de Buenaventura, que de las principales ciudades del país. Por ello, llegaban una serie de personajes oscuros y siniestros a estas pequeñas ciudades a Tumaco, Buenaventura, Barbacoa, y ¿qué era lo que hacían?. Prácticamente compraban los jugadores (muchachos humildes), y se los traían a Bogotá y como ellos eran sus jugadores (por haberlos comprado), entonces los hacían convocar primero a selecciones locales y, luego, incluso a selecciones nacionales. Esa era la razón por la que uno veía hace unos diez o quince años en la selección Colombia, unos jugadores muy malos, a pesar que uno advertía de la existencia de mejores jugadores, evidenciando que allí también estaba presente la corrupción privada con estas actuaciones.  2. El tema de los médicos, con relación al sector salud y el sector farmacéutico. También conocimos toda esa relación absolutamente sucia y detestable convertida en un verdadero negocio. Existe una recomendación directa por la cual las empresas farmacéuticas, solo atraen directamente a los médicos y no estamos hablando directamente de visitar a un médico, que lo hagan, eso no está mal, por supuesto; existen una serie de estadísticas que tienen las empresas farmacéuticas y esto funciona como un sistema de puntos, simple y  llanamente, entre más punticos tenga determinados medicamentos, más lo invitan a congresos internacionales, te invitan a EEUU; Aruba, Hawai, en fin, y es un sector de salud aparentemente tan limpio, como el sector médico. ¿Qué ocurriría si hiciéramos un análisis al sector de los abogados?. Pues todos los abogados estaríamos en la calle, en algunos casos, no en todos por supuesto, solamente en los que generan un papel protagónico. 3.- En el sector de los ingenieros y los arquitectos. Este es  un sector que como se percibe está muy involucrado con temas de corrupción, especialmente en trámite de licencias. 4.- En las empresas privadas por ejemplo, para el suministro de determinados  bienes y servicios, en muchas ocasiones se termina pagando precios muy elevados. O en el caso de los empresarios que son afectados por parte de los administradores de sus sociedades y que terminan siendo expropiados por habérsele adueñado de las ganancias,  del capital o de sus estrategias. Hoy en día el dueño de la empresa no es el mismo representante legal. En el 99% de los casos, no es el mismo administrador, entonces ¿qué termina sucediendo?. Que se nombra un gerente. El gerente empieza a nombrar a todos sus amigos, comienza a contratar, incluso con empresas propias. Crea empresas satélites para que contrate con la que él es el representante legal. ¿Será esto corrupción pública?. No. Es corrupción privada. Pero miremos la paradoja. ¿Por qué decimos que lo más grave es la corrupción pública?. También la corrupción privada es igualmente grave. Incluso es más grave, porque generalmente la persona viene  del sector privado y va al sector público y empieza a aplicar estas terribles costumbres del sector privado en el sector público y a adueñarse de entidades como muchas veces ha sucedido. Basta mencionar el caso de la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría y numerosos casos de entidades estatales, en donde terminan siendo cooptadas por determinados grupos que repiten sus conductas, no importa si es sector privado o sector público.

No obstante, la reforma al Estatuto anticorrupción tiene un eje transversal que hace alusión al aumento de las inhabilidades. Pero recordemos. Todos los individuos tendemos a la corrupción, todos los individuos podemos tener tentaciones, ¿quién no la ha tenido?.  Que sucede si en estos momentos, yo fuera un juez de la República. En el ejercicio de mis funciones,  me llega un caso de un primo, amigo, o el de mi papá o de un hijo. ¿Será que yo no tiendo a favorecerlo?. Por supuesto, que tiendo a favorecerlo. Pero, ¿cómo evitamos esas tentaciones?, ¿por qué no evitamos que me lleguen esos procesos a mí?, ¿por qué no se los damos a otra persona?. En ese campo del régimen de inhabilidades, llegamos al reconocimiento de que los individuos podemos llegar a cometer un acto corrupto. De allí, lo que tenemos es que impedir ese contacto con el conflicto, impedir los conflictos de interés.

Ahora bien. Nos enfrentamos al aumento de los controles. Pero nuevamente sobre el mismo paradigma estamos girando: los individuos desafortunadamente especialmente en países latinos como Colombia, tendemos a la corrupción, por eso tenemos que aumentar los controles, porque si no las personas van a seguir cediendo a esos terribles intereses de la corrupción.

Entonces, ¿qué alternativas o medidas tomar?. Se pueden tomar diferentes medidas. En primer lugar, las penales. La idea del Estatuto de Anticorrupción es que no crea muchos delitos. Los delitos que crea están enfocados directamente en la corrupción privada porque ésta difícilmente era castigada en Colombia. Teníamos algunos aspectos como por ejemplo el abuso de confianza por distracción, pero realmente era muy difícil sancionar a aquél representante legal o administrador  que se metía al bolsillo recursos de  la empresa que dirigía. Entonces, básicamente los nuevos delitos que se están penando tienden a la corrupción privada.

Otras medidas que también se pueden impulsar es la agravación de la pena. Si es funcionario ante los organismos de control, puede aplicársele la prescripción de beneficios, ampliación de una tercera parte a la mitad, para no tener que llegar precisamente a extremos como los delitos de lesa humanidad. Es decir, transformamos un delito  y lo convertimos en otro. Y entonces, ¿en dónde queda el peculado?. Lo que sucede es que se termina transformando en peculados culposos y por apropiación única y exclusivamente para que no opere la prescripción. Por ello sería importante eliminar la prescripción?. O porqué no, ¿simplemente cambiamos la constitución y decimos que no hay prescripción, antes de reformar completamente el sistema penal y finalmente la creación de algunos delitos nuevos especialmente enfocados al sector privado?. Entre esos delitos estaría el de  administración delegada, que consiste en la disposición fraudulenta de los bienes de la empresa o encontrar obligaciones sobre deudas de la empresa de manera fraudulenta, con unos elementos normativos, primero el dolo y segundo, el ánimo de lucro y exigiendo como elemento normativo el abuso de funciones; como ven ustedes, se trata de sancionar la corrupción en las empresas.

El segundo delito que tenemos es la corrupción privada. Nuevamente reitero, la corrupción privada es igualmente grave como la corrupción pública y no solamente porque sea el mismo fenómeno que es corrupción, sino por algo adicional  y es que finalmente hoy en día hay muchos particulares que terminan prestando funciones a toda la colectividad y no necesariamente son funciones públicas.  Pensemos por ejemplo en los servicios de telefonía móvil celular. Todos lo tienen, ¿es una función pública?; No. Tampoco llegamos nosotros a decir que Claro sea un servidor público. Pero sí se presentan conductas corruptas en este tipo de empresas. Entonces, ¿cuál es la idea?. La finalidad es que tomemos los delitos de cohecho activo y cohecho pasivo que teníamos en el sector público y aplicarlos directamente en el sector privado.

Frente al tráfico de influencias. Durante muchos años el tráfico de influencias ha sido una conducta que ha sido un negocio en todos los sectores y áreas. Así como hay bomberos, abogados,  médicos; también hay traficadores de influencias, personas que se dedican única y exclusivamente en Colombia a traficar influencias y no son uno, dos, tres, cuatro, son bastantes personas que lo único que hacen es contactar a un particular con una entidad pública. ¿Y esas personas eran objeto de responsabilidad alguna?, ¿ellos son servidores públicos?. No. Por lo tanto, finalmente no se les podía tipificar, no se les podía sancionar el delito de tráfico de influencias y además era muy difícil determinarles otro tipo de conductas punibles. Es decir, la de intermediarios. Intermediario es el peor de todos, el intermediario es el catalizador de la corrupción. ¿Por qué pasa?. el servidor público tiene una posición de poder. Efectivamente. El particular tiene dinero. ¿quién contacta a uno con el otro?. , pues muchas veces estas personas que se dedican profesionalmente al tráfico de influencias, en múltiples ocasiones son grandes abogados, generalmente administrativistas o comercialistas que se dedican prácticamente a eso. Contactan una persona en el sector público con otra persona en el sector privado. Incluso, ellos mismos van a las empresas. El resultado es que estos son los grandes motores de la corrupción y no tenían una función directa. Al final, en la investigación tocaba hacer numerosas implicaciones o establecerles diferentes problemas como las de determinación y complicidad, entre otras para poder sancionarlos de manera directa, pues aquí con este delito se está castigando a esos traficadores de influencias que son por decirlo así: parte muy importante de la enfermedad de la corrupción.

En el de acuerdos restrictivos de la competencia, nuevamente frente a particulares, ¿qué sucedió?. Pues que con la Ley 1150, se crearon nuevos mecanismos de selección de los contratistas y dentro de estos mecanismos de selección de contratistas había varios en los cuales lo más importante es el precio. Pero qué sucedió después de la Ley 1150, pues que las personas se pusieron de acuerdo. Se reunían los proponentes y definían quien se le ganaría ahora, quién después y así el nacimiento del carrusel de la contratación. Eso ocurre todos los días en la contratación pública. Aspecto que se le puede poner fin mediante el mecanismo o demostración del simple acuerdo restrictivo de la competencia o la creación de otro delito para finalmente castigar esta práctica.  También se debe castigar muy duro el Fraude de subvenciones, básicamente enfocado a aquellas personas que realizan un engaño, un fraude para la obtención de una subvención o ayuda pública o no la apliquen a la finalidad a la cual está dispuesta.

En las medidas del campo de la salud, advirtiendo que evidenciamos una terrible crisis por la corrupción por diversas razones, quizás siendo la más importante,  la concentración de los recursos. Pero aquí sí están los grandes pecadores, los grandes corruptos. Es que el sistema de salud con las EPS es terrible. Por supuesto que no todas las personas que participan en el sistema de salud son  defraudadores del sistema, empezando por nosotros mismos. Pero nosotros mismos, ¿cómo?.  Pues por ejemplo, las incapacidades. No es que yo no quiero ir hoy al trabajo, pues pido una incapacidad, defraudación del sistema de salud. Otro caso. Por ejemplo en el caso de las drogas. Eso también le dan una serie de medicamentos y le dicen yo vendo esos medicamentos. Otro, yo tengo una multiafiliación con varias empresas. Muchas veces el problema está en nosotros mismos y siempre le echamos la culpa a las mismas personas, cuando el problema está en nosotros.

Bien, se agravaron algunos delitos que básicamente nunca se estaban aplicando: especulación de medicamentos que es gravísimo en Colombia. Por ejemplo, cuando se venden medicamentos para enfermedades catastróficas con precios 3 y 4 veces más grandes que los que se pagan en Argentina, Ecuador, Perú o Venezuela.  Fraude para alterar el fraude de medicamentos y, así mismo otra serie de delitos que se agravan en la Administración Pública cuando se cometen en el sector de la salud como el peculado.

Otra media, se creó también un sistema de vigilancia en la administración  de los recursos de la salud. Como tantas personas participan en la administración de recursos de la salud, pues la idea es que todos se vigilen entre sí, así como sucede con la administración de recursos del sector financiero. En este sentido, se creó un sistema preventivo con las tres obligaciones que existen del control de los recursos del sistema financiero. El primero, de quiénes son los usuarios del Sistema de Seguridad Social para evitar muchos fraudes, como el sistema multiafiliación o que se afilien muchas personas que no existen. El Segundo, el conocimiento sobre las intervenciones que se hacen sobre los usuarios porque muchas veces, las EPS terminan cobrando intervenciones que jamás hicieron al usuario. Y finalmente, algo parecido al rostro de operaciones sospechosas pero en materia médica, hay determinadas operaciones sospechosas, como cuáles: por ejemplo precios muy altos de medicamentos o profesionales de la salud que terminan formulando muchos medicamentos de determinada empresa farmacéutica, desafortunadamente por la terrible relación que existe entre el sector médico y el sector farmacéutico.

Entre otras medidas, en materia de contratación pública, las inhabilidades: inhabilidad para contratar de quienes incurran en actos de corrupción por 20 años, inhabilidad de quién financie campañas políticas. Ésta última ha sido una de las más importantes pero también de las más atenuadas, en la versión original del primer proyecto del estatuto anticorrupción que la inhabilidad estaba completa, desafortunadamente, en el congreso de la República, se fue atenuando, se fue atenuando por la terrible relación que existe en la financiación de las campañas políticas y los contratos públicos. Cuando uno financia una campaña política, ¿será que tiene o no unos intereses?. Pues claro. Es porque quiero contraticos, es que las cosas hay que decirlas así de frente y, claro, porque si no nos ponemos con tonterías y discursos que no sirven absolutamente para nada; llevamos 60 años diciendo las mismas estupideces de siempre, pues eso no funciona así, si yo financio alguna campaña política es porque quiero algún tipo de beneficio. Un  beneficio de contratos es otro tipo de beneficio legislativo y esos son de tipo peores como lo que sucede con el sector financiero, por qué nadie toca el sector financiero, pues porque el sector financiero es el que financia no una campaña si no todas las campañas políticas, al sector financiero no le cuesta nada sacar 2.000 millones de pesos, es decir, casi 1 millón de dólares y entregárselo a todas las campañas, por eso es que nunca pasa nada. Por eso es que se vienen incluso impuestos para el sector financiero. Uno se preguntaría: ¿pero cómo es posible, en qué país es que vivimos?, pues en Colombia. Esperemos que en España no se nos ocurra esa genialidad porque seguramente la copiaran.

El tema de la Inhabilidad para ex funcionarios y para que contraten con el estado por dos años. Venimos al tema famoso y muy fuerte, el de la puerta giratoria. Un tema muy criticado, pero si nosotros vemos la realidad lo que ha sucedido previamente, la puerta giratoria es un fenómeno terrible, un fenómeno en el que un funcionario entra a una entidad, se adueña de esa entidad y posteriormente sale y queda como  dueño de esa entidad porque es que yo trabajé allá y yo me muevo en ese sector,  por supuesto si es de nivel directivo, no necesariamente de todos los niveles. Entonces, porque tener esas tentaciones, por qué al tener la tentación se sigue directamente en esa misma entidad. ¿por qué tener esas tentaciones?, ¿por qué no eliminamos esas tentaciones de raíz?.  Sí la acabamos evitemos mandar a la gente a la cárcel. ¿para que mandamos a tanta gente a la cárcel?. Quitemos esa colectividad, quitemos eso pero de manera de frente en esa verdadera lucha contra la corrupción. Llevamos 60 años diciendo mentiras con estos temas.

Frente a las interventorías, debemos diferenciar entre interventoría y supervisión. Es decir, la interventoría que se le hace a un contratista y la que realiza la propia entidad. Igualmente, la responsabilidad de los interventores, continuidad de la interventoría. Este es un tema muy importante. los interventores no pueden ser los mismos contratistas, esto es importantísimo. ¿por qué?. Porque pasa lo que pasa a nivel internacional. Entonces, yo te vigilo en este contrato, y en el siguiente contrato entonces tú me vigilas, por lo tanto, yo ni tú dirás nada. Entonces, ¿para qué ha servido la interventoría en Colombia?, ¿en el Distrito?, ¿a nivel nacional?, ¿en el proyecto de la Ruta del Sol?, ¿para que ha servido eso?, ¿para qué ha servido la interventoría?. La interventoría debe ser un mecanismo muy fuerte que hace el interventor a la primera persona que realiza el contrato, pero desafortunadamente no es así.

Dentro de las medidas también adoptadas en el Estatuto Anticorrupción están las de control fiscal que crea el procedimiento verbal de control fiscal y que también lo hacen las contralorías dentro de las medidas disciplinarias que fortalece el control interno. ¿Qué pasaba con el control interno?, ¿quién era la persona que  designaba el jefe de control interno?. Pues el mismo director de la entidad. Eso era absurdo?. Entonces, tú me vas a vigilar y yo te nombro, entonces qué bonito, por supuesto. La idea es centralizar el control interno a través de la presidencia de la república. Ahora, tenemos el caso de la sanción de las represalias, cuando se toman represalias con los funcionarios, así mismo, tenemos una serie de medidas para poder facilitar los cuestionamientos disciplinarios. Otra serie de medidas: política de acción de las entidades públicas y política anti-trámites de las entidades públicas, porque crean más corrupción porque entre más trámites existan más voy a tener que pasar un sobornito, porque así funciona, seamos claros así desafortunadamente funciona la corrupción; oficina de quejas y reclamos, publicación de proyectos de inversión, puerta giratoria y el tema de la corrupción de los medios de comunicación.

Desafortunadamente en Colombia, que primero, son poseídos o de titulares de los grandes grupos económicos. En segundo lugar, el gran problema de los medios de comunicación. ¿De qué viven los medios de comunicación?. Desde luego, que de la gente que lo compra?. Si yo compro un periódico, será que el medio de comunicación vive de eso?. No.  viven de la pauta. Entonces,  ¿cómo puedo yo comprar un medio de comunicación?: a través de la pauta. Muy sencillo. Así es que se compran los medios de comunicación en Colombia.  Uno nota que cuando existe un gran escándalo de corrupción, dos semanas después solamente aparece propaganda de esa empresa privada o pública. Entonces, un ejemplo. Gran escándalo de corrupción en el Distrito Capital. ¿Qué pasa?. Dos semanas después empiezo a ver revistas, a ver periódicos, solamente publicidad. ¿por qué?, porque ellos les pagan, así es que se compran los medios de comunicación, en Colombia. ¿quién controla los medios de comunicación?. Nadie, nadie, nadie. Absolutamente, nadie. En otros países existen comités de ética, en Colombia no existe absolutamente nada. Denunciemos un medio de comunicación por injuria y calumnia a ver cómo nos va?. Es mejor no denunciarlo, ni denunciar a un periodista, porque si uno por injuria y calumnia los denuncia, a los dos años archivan el proceso o les dan la razón, se vuelven héroes, y hasta se gana un premio por su proeza. Entonces, no los denunciemos, pongámosle acciones de tutela, la acción de tutela es más efectiva.  Además, con la Acción de Tutela no vuelve víctima a la persona que lo que está haciendo es destruyendo la integridad moral de una persona.

No seamos hipócritas frente a la corrupción, el corrupto no es un extraterrestre, el corrupto puede ser cualquiera de nosotros, evitemos caer en estas tentaciones y la mejor forma de luchar definitivamente contra la corrupción es absteniéndonos de tener que actuar en determinados casos porque de lo contrario, lo que estamos haciendo es favorecer la corrupción.

No hay comentarios: